El proyecto EARMEDCASTILE, financiado por la Unión Europea con el título  EARMEDCASTILE (The formation of the State in Early Medieval Castile: craft production and social complexity), se inició en el verano de 2015 y finalizará el mes de julio de este 2017. El estudio lo está desarrollando el Grupo de Investigación en Patrimonio y Paisajes Culturales de la Facultad de Letras de la Universidad del País Vasco, dirigido por el catedrático de Arqueología Juan Antonio Quirós Castillo, en colaboración con los investigadores Luis Ángel Ortega, Ainhoa Alonso Olazábal y Mª Cruz Zuluaga del Departamento de Mineralogía y Petrología de la Facultad de Ciencia y Tecnología de la UPV y las investigadoras Cristina Fornacelli e Isabella Memmi Turbanti del Departamento de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Siena, Italia.

Francesca Grassi, investigadora Madame Curie en la Universidad del País Vasco y doctora en Arqueología Medieval por la Universidad de Siena, está llevando a cabo un estudio morfológico de las producciones de cerámica de 15 yacimientos arqueológicos situados en Burgos y Álava, del período comprendido entre los siglos VI al X, con el fin de analizar la complejidad social y política de las sociedades altomedievales de Castilla.

Las aldeas altomedievales eran poblaciones campesinas que vivían en cabañas que se construían con elementos básicos como la tierra y la madera. Había espacios habitacionales y otros destinados al almacenamiento (silos) o a la realización de trabajos artesanales. En estas aldeas, hacia el siglo IX y X, se construyeron pequeñas iglesias y cementerios de poca monumentalidad. La arqueóloga Francesca Grassi tiene como objetivo analizar la complejidad social y política de esas sociedades a la luz de la producción, distribución y los patrones de consumo cerámico. Para ello se sirve del análisis químico y petrográfico de la cerámica encontrada en esos yacimientos.

El proyecto ha seleccionado 15 yacimientos, todos ellos representativos de las aldeas campesinas de la Alta Edad Media, que se hallan ubicados en tres áreas principales: la Llanada alavesa, la cuenca de Miranda de Ebro y el área del Alto Ebro. Son tres áreas muy variadas. Por un lado, la Llanada alavesa es una zona muy cerrada desde el punto de vista económico y social. No se encuentran materiales externos a la propia cuenca. Por el contrario, las otras dos áreas mencionadas son más abiertas, sobre todo el área del Alto Ebro, porque allí se ubicaba el centro del antiguo condado de Castilla, el cual se formó en la Alta Edad Media y tenía muchos asentamientos de referencia en el Alto Ebro.

El carácter más abierto de la cuenca de Miranda de Ebro y el área del Alto Ebro marca también diferencias con respecto al consumo de cerámica y subraya las diferencias sociales, políticas y económicas en estas tres áreas. Las diferencias se constatan en el tipo de consumo de cerámica. Hay yacimientos donde se encuentran restos de cerámica importada, producida en otras áreas, y otros yacimientos donde eso no se da. Esto de por sí ya es un dato muy importante porque va a marcar una diferencia social.

En cuanto a la tipología, en algunos yacimientos han hallado cerámica sin revestimiento realizada con pasta gruesa o depurada y que puede tener más de una funcionalidad básica, como puede ser cocinar, servir de recipiente para comer o almacenar… Pero también han encontrado, en algunos depósitos, una cerámica denominada pintada, que no tiene revestimiento pero sí una pintura, producida por engobe rojo. Esta cerámica también tenía una funcionalidad básica como podía ser la de servir agua en la mesa o la de almacenaje, y parece que se produce en el área del Ebro, así como en talleres muy lejos de los yacimientos donde ha sido encontrada.

Fuente: http://earmedcastile.blogspot.com.es/