La versión de la leyenda de los Siete Infantes de Lara que se cuenta en la Crónica de 1344 dice que tras la traición de Ruy Velázquez, el tío de los Siete Infantes de Lara, éste se sublevó contra el conde de Castilla García Fernández y se apoderó de todas las fortalezas que como alcaide general tenía a su cargo. La misma crónica hace un recorrido por alguna de ellas cuando narra la persecución que Mudarra González, el hermanastro de los Siete Infantes, encargado de vengarlos, lleva a cabo saliendo de Burgos, la capital del condado castellano.

En primer lugar cuenta que conquistó (tras tres días de asedio) la fortaleza de Urçejo o Urtejo. Se desconoce hoy en día a qué lugar se refiere la crónica, aunque Menéndez Pidal dice que pudiera ser la localidad de Villorejo. Mudarra continuó y se apoderó de Urbel del Castillo, que encontró indefenso. Ruy Velázquez se encontraba ene se momento en Amaya. Ante la llegada de Mudarra decide huir e inicia un periplo por varias fortalezas.

Llegó a Madumne (lugar no identificado), atravesó Çerrato (la comarca de El Cerrato) y se volvió hacia Castro (Castrojeriz), donde pernoctó; continuó a Saldaña; siguiendo el río Carrión llegó a Monçón (Monzón de Campos); siguió su huida pasando por Torre de Mormojón (Torremormojón), Dueñas y Tariego (Tariego de Cerrato); atravesó el río Pisuerga y llegó Cabeçón (Cabezón de Pisuerga); de nuevo atravesó el Çerrato, el río Esgueva y llegó a Aranda (Aranda de Duero); y por último a Coruña (Coruña del Conde). Desde allí se dirigió al Val de Espeja donde se produjo el enfrentamiento final entre Ruy Velázquez y Mudarra.

 

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