El Museo de Palencia expone desde el 29 de marzo, por primera vez en su espacio ‘Fondos Inéditos’, dos capiteles pertenecientes al arte prerrománico. Fueron hallados en el despoblado medieval de Santillana, que ahora se encuentra bajo las aguas del embalse de Aguilar de Campoo, y todo apunta a que debieron pertenecer a la iglesia.

El interés que tienen estas dos piezas estriba en que «pertenecen a una época, a la Alta Edad Media, de la que se conocen muy pocos restos artísticos, arqueológicos y arquitectónicos en la provincia y toda la región», explicó el director, Francisco Javier Pérez Rodríguez, quien añadió que «es una época que, incluso los especialistas, no se ponen de acuerdo en cómo denominar este tipo de arte: mozárabe, asturiano, hispanovisigodo, hispanomusulmán».

Uno de los capiteles, el más erosionado, ha sido hallado hace unos meses en la orilla del embalse de Aguilar de Campoo. Lo recuperó César del Valle Barreda, historiador de la Fundación Santa María la Real. Su composición de carácter vegetal y su base circular con el collarino doble sogueado son los elementos que lo emparentan con modelos documentados en el arte prerrománico asturiano y mozárabe.

Capiteles prerrománicos de Santillana (Palencia). Foto: Museo de Palencia
Capiteles prerrománicos de Santillana (Palencia). Foto: Museo de Palencia

El segundo capitel, cuyos restos ya conservaba el Museo de Palencia desde 1994, fue recuperado por Carlos Lamalfa y documentado por el experto de arte románico de la Montaña Palentina Miguel Ángel García Guinea. Este capitel, parcialmente mutilado, contiene una inscripción de tipo visigótico que hace referencia a la ERA MXLVIIII (era 1049, equivalente al año 1011). Una fecha que se debe relacionar con los momentos constructivos del templo, y que resulta anterior a las fechas de las primeras construcciones románicas datadas, como la de San Salvador de Nogal de las Huertas en 1063, o la de San Pelayo de Perazancas en 1079.

Así, estas dos piezas no solo revelan que la iglesia del despoblado de Santillana fuese construida antes del influjo románico, sino que incrementan el reducido listado de restos arqueológicos y arquitectónicos altomedievales conservados en la provincia palentina. Junto a estas se podría citar la ampliación de la cripta de San Antolín, la basílica de San Juan de Baños, algunos enterramientos del despoblado de La Poza en Baltanás y los dos capiteles mozárabes que ya están expuestos en el Museo.