Tras la derrotas castellanas en Clunia y San Martín en el 1007, ʿAbd al-Malik b. Muḥammad al-Muẓáffar preparó otra campaña contra el condado de Castilla en el mes de sawwal del 398H (junio 1008). De nuevo seguimos el relato de al-Bayan al-Mugrib:

Dice Muḥammad b. ʿAbd al-Raḥman: En cuanto a su campaña conocida como “la campaña de la enfermedad”, fue la séptima de ellas, en el verano del año 398. Se ha dado noticia de ella al comienzo de las noticias de al-Muẓáffar, en el capítulo de las enfermedades de su libro. Dice, de Ibn Hayyan y respecto a la mayor enfermedad de ‘Abd al-Malik, sus malas consecuencias para el Islam y su anuncio de lo que le vendría después, se le agravó en Medinaceli cuando partió hacia ella en el año 98 pretendiendo dirigirse contra el enemigo de Dios Sancho b. García b. Fernando, y le impidió salir hacia él con los contingentes de los musulmanes. Se le agravó durante un tiempo, en el que le abandonaron la mayoría de los voluntarios. Fue una calamidad para el Islam ya que debilitó la fuerza de su brazo y menguó sus nutridos contingentes, y a pesar de ello quiso lanzarse sobre los enemigos de Dios en plena convalecencia queriendo completar su campaña. Fue la última de las aceifas que partieron de la capital, ya que murió ‘Abd al-Malik y llegó galopando la fitna.

Tras sentirse mal en Medinaceli, al parecer de una angina, ʿAbd al-Malik no pudo completar su campaña tal y como hubiera deseado y volvió a Córdoba, donde llegó a mediados de muharran del 399H (septiembre 1008).

Esta sería su última campaña. En safar del 399H (octubre 1008) organizó otra campaña, de nuevo contra Castilla, pero el mismo día de su partida se sintió muy mal y al segundo día se decidió su vuelta a Córdoba, falleciendo en el camino.