Con el buen tiempo os proponemos una ruta para visitar uno de los rincones más bellos de la provincia de Burgos. Muchos blogs de viajes como Comiviajeros nos proponen interesantes recorridos y nosotros nos hemos decidido a hacer nuestra pequeña aportación para dar a conocer las tierras que vieron nacer y morir al conde Fernán González. Este conde es un personaje histórico del siglo X a quien, con el tiempo, la tradición y la leyenda le asignaron el cometido de ser el forjador de la independencia del Condado de Castilla.

Esta ruta, de alrededor de 70 km, discurre por las tierras castellanas que vieron nacer y crecer al conde castellano Fernán González. Es adecuada para realizar en automóvil en el transcurso de una jornada.

Las tierras del Alfoz de Lara y de la ribera del Arlanza rezuman historia y patrimonio. Además, es el área geográfica que inspiró una de las obras cumbres de la literatura épica medieval castellana: el Poema de Fernán González.

Castillo o Picón de lara de los Infantes
Castillo o Picón de Lara de los Infantes

La ruta comienza al pie del Peñalara, en cuyo extremo se encuentran los restos del castillo de Lara o Picón de Lara, posible lugar de nacimiento del conde. Al pie de esta elevación se asienta la ermita de Quintanilla de las Viñas o de Santa María, resto de una iglesia visigoda de fines del siglo VII, reducida hoy a la cabecera de planta cuadrada y nave del crucero, que posee una extraordinaria decoración de relieves en el exterior y en los capiteles del interior.

Ermita visigoda de Quintanilla de las Viñas
Ermita visigoda de Quintanilla de las Viñas

El recorrido continua hacia Hortigüela. Una vez allí tomaremos la carretera que se dirige a Covarrubias pasando por insólito cañón del Arlanza para llegar a las ruinas del Monasterio de San Pedro de Arlanza, donde contemplaremos los restos de su iglesia, la torre, el claustro y demás dependencias monacales.

Este monasterio fue está muy relacionado con la figura legendaria del conde ya que allí, según el poema, mientras perseguía a un jabalí blanco, encontró a un santo ermitaño que le profetizó su victoria frente a las tropas musulmanas. Fue también, y es un hecho histórico, el lugar de su enterramiento.

Obras en San Pedro de Arlanza
Obras en San Pedro de Arlanza

Siguiendo el curso aguas abajo del río Arlanza llegaremos a Covarrubias. El recinto urbano, con restos de las viejas murallas, tiene un singular interés y es uno de los mejores exponentes de la arquitectura popular castellana, rebosante de edificios con los típicos entramados de madera. Podemos visitar la excolegiata de San Cosme y San Damián. Allí se encuentran en la actualidad los sepulcros de Fernán González y de su esposa Sancha, trasladados en el siglo XIX tras el abandono y la ruina de San Pedro de Arlanza.

Sepulcro de Fernán González conde de castilla
Sepulcro de Fernán González conde de Castilla

En Covarrubias no podemos dejar de visitar también la Iglesia de Santo Tomás, el Torreón de Fernán González, muestra única de una fortificación militar del siglo X, el Arco del Archivo del Adelantamiento de Castilla –donde se encuentra la oficina de turismo-, la Plaza de Doña Urraca y la Plaza de Doña Sancha.

Torreón de Covarrubias
Torreón de Covarrubias

Acabada la visita a Covarrubias, tomaremos la carretera que se dirige a Santo Domingo de Silos. En Santibáñez del Val podemos desviarnos hacia Barriosuso para visitar la ermita prerrománica de Santa Cecilia cuya construcción básica se puede fechar en el siglo X y el atrio románico de cinco arcos en el siglo XII.

Santa Cecilia de Barriosuso
Santa Cecilia de Barriosuso

De nuevo en la carretera general llegaremos a Santo Domingo de Silos. Tras recorrer su interesante núcleo urbano, con restos de la muralla del siglo XII, debemos dirigirnos al monasterio de Santo Domingo.

El monasterio benedictino de Santo Domingo de Silos, de origen visigodo, encierra una de las joyas señeras del románico mundial: su claustro monacal. El piso bajo, el más importante, es de fines del siglo XI y principios del XII. Posee capiteles de temas orientales y califales españoles de gran belleza y perfección artística sobre dobles columnas.

Claustro románico de Santo Domingo de Silos
Claustro románico de Santo Domingo de Silos

Tomando la carretera que se dirige a Caleruega y a poca distancia de Santo Domingo de Silos, nos encontraremos con el impresionante paraje de La Yecla, un profundo tajo de impresionante belleza, que puede ser recorrido en su totalidad a través de una estrecha plataforma.

Siguiendo la ruta hacia Lerma, podemos parar a visitar en Castrillo Solarana su iglesia que posee un interesante ábside románico.

Alcanzamos el final de la ruta al llegar a Lerma. Esta localidad alcanza su esplendor a partir de su elevación a la categoría de ducal y convertirse en cabeza de los territorios de la Casa de Francisco Gómez de Sandoval y Rojas, que por ser valido de Felipe III, rigió los destinos del país entre 1598 y 1618. Es en ese momento cuando se realizan los monumentos que dan a Lerma su carácter singular y lo definen como ejemplo urbanístico de siglo XVII español.

Palacio Ducal de Lerma
Palacio Ducal de Lerma

Destacan el imponente Palacio Ducal, convertido hoy en Parador de Turismo y la gran Plaza Ducal, en origen totalmente porticada.

La Iglesia Colegial de San Pedro del siglo XVII, en cuyo interior encontramos bellas obras artísticas como la estatua orante en bronce dorado del arzobispo Cristóbal de Rojas y Sandoval; el Arco de la Cárcel y la Ermita de la Piedad, y el conjunto conventual promovido por el Duque: el Monasterio de San Blas, el Monasterio de la Madre de Dios, el Monasterio de la Ascensión de Nuestro Señor, el Exconvento de Santo Domingo, el Exconvento de Santa Teresa y el Exconvento de San Francisco de los Reyes.