Alfonso X el Sabio reinó en Castilla y León entre 1252 y 1284. Fue un gran cronista de la España Medieval, ya que, durante la segunda mitad siglo XIII, el rey de Castilla promovió la elaboración de dos grandes crónicas: la Estoria de España (o Primera Crónica General) y la General Estoria. Todo ello con la ayuda de sus colaboradores, quienes, durante años, recopilaron material y tradujeron textos del árabe y del latín. Una de las últimas traducciones ordenadas por Alfonso X fue el Libro de los juegos, o libro del ajedrez, dados y tablas (en su transcripción original Juegos diversos de Axedrez, dados, y tablas con sus explicaciones, ordenados por mandado del Rey don Alfonso el sabio). Este manuscrito, que se conserva en la Real Biblioteca del Monasterio de San Lorenzo de El Escorial (Madrid), consta de 98 páginas, con 150 ilustraciones en color.

El Libro de los juegos es considerado como uno de los documentos más importantes para la investigación de los juegos de mesa. A lo largo de sus 98 páginas, este documento recoge los juegos más practicados en el Reino de Castilla. Un texto concebido al amparo del monarca que tenía como objetivo proporcionar diversión y placer a sus súbditos, ya que Alfonso X consideraba el juego como una actividad de evasión capaz de contribuir al equilibrio social y al beneficio de todos los hombres. De esta forma, los juegos de mesa compartían con los juegos deportivos-caballerescos, la caza y otras actividades lúdicas, un papel destacado en el descanso durante la época medieval. Además, Alfonso X consideraba que los juegos de mesa tenían la ventaja que podían ser practicados por todo tipo de personas en cualquier momento y lugar.

En la actualidad, los juegos de casino se han convertido en una de las opciones de ocio más demandadas en la sociedad española. Una popularidad que se debe principalmente a la irrupción de los casinos online, como es el caso del casino 888, que han democratizado el acceso a los juegos de azar, poniéndolos al alcance de todas las personas. De esta forma, modalidades como la ruleta, el blackjack o las máquinas tragaperras están disponibles para miles de aficionados a los juegos de azar, que pueden disfrutar de ellas en cualquier momento y lugar gracias a los dispositivos móviles. Esto en la Edad Media era impensable, ya que, como se describe en el Libro de los juegos, cada juego estaba asignado a diferentes clases sociales, siendo el ajedrez y las tablas juegos propios de caballeros y damas, mientras que los dados estaban destinados a estratos sociales menos distinguidos.

Prohibición y regulación de los juegos

A pesar del interés de Alfonso X por los juegos de azar, a los que consideraba un eslabón fundamental para el equilibrio del reino, los tratadistas y los moralistas siempre vieron con recelo el juego, especialmente por la pasión que suscitaba en los jugadores, aunque reconocían la necesidad de dar descanso tanto al cuerpo como al espíritu. Esto se debe a que juegos como los dados solían ser el origen de peleas, blasfemias durante las partidas, heridas y hasta muertes en la época medieval. Por este motivo, los municipios, por delegación regia, comenzaron a ejercer el control sobre los dados, los naipes y los juegos de tablas, y crearon lugares específicos para su práctica, como las tahurerías o las salas de juegos. En 1276, Alfonso X promulgó el Ordenamiento de Tafurerias para regular las casas públicas de juego, imponiendo fuertes multas para aquellos jugadores que lo infringieran.

El control y las prohibiciones del juego se alternaron a lo largo de la Edad Media, por lo que los miembros de las clases bajas fueron perseguidos por su afición. A pesar de ello, el juego, legal o no, siempre estuvo presente en la sociedad medieval. Una presencia que se ha mantenido a lo largo de la historia de España, aunque no fue hasta el año 1977 cuando se despenalizaron finalmente los juegos de suerte, envite o azar y apuestas. Una normativa que se actualizó en el año 2011 para ofrecer una respuesta regulatoria adecuada, como consecuencia de la irrupción de los juegos y apuestas a través de Internet, ya que se superaron los límites territoriales de las relaciones comerciales tradicionales. De esta forma, la Ley 13/2011, de Regulación del Juego, reguló por primera vez en España el juego online.

Evolución del interés por los juegos

El ajedrez, los dados, el backgammon o el alquerque son algunos de los juegos que tienen su origen en la Edad Media y que aparecen representados en el Libro de los juegos de Alfonso X el Sabio. Unos juegos de mesa que todavía se pueden disfrutar en la actualidad. A pesar de ello, el interés por este tipo de juegos ha evolucionado mucho en las últimas décadas, ya que, pese a su popularidad, se han quedado en un segundo plano respecto a los juegos de casino online. La industria de los juegos de casino online no para de crecer en España, especialmente porque se han adaptado de forma rápida a las tendencias de los consumidores. Además, la democratización de Internet ha provocado que las nuevas generaciones de jugadores hayan dado una mayor preferencia a los juegos de casino online, como es el caso de la ruleta, el blackjack o las slots.

El aumento del interés por los juegos de azar en España ha propiciado un cambio en la percepción social sobre las distintas modalidades de juego de los casinos.  De hecho, cada vez más personas consideran los juegos de azar como una opción de ocio. Una actividad muy popular que se ha convertido en una industria millonaria, la cual realiza una gran aportación a la sociedad, tanto por la vía impositiva como por la generación de empleos directos e indirectos. De esta forma, el juego no solo es considerado una actividad de evasión, como ocurría en la Edad Media, sino que también juega un papel relevante en la economía española. En cualquier caso, el aspecto más relevante de la evolución que han experimentado los juegos es que hoy en día gente de todas las condiciones pueden disfrutar de los juegos de azar y de mesa.