Toledo, a 71 kilómetros de Madrid, es la capital de Castilla La Mancha, y también la ciudad donde Carlos I instaló su corte durante años. Por eso, es conocida como la “ciudad imperial”, y también como la “ciudad de las tres culturas”. Y es que Toledo debe su majestuosidad a las tres culturas que confluyeron allí, vinculadas a las tradiciones cristiana, judía y musulmana. Basta un simple paseo por su incomparable Centro Histórico para percibir esta majestuosidad, que hace de Toledo una de las visitas obligadas para cualquier turista extranjero y, por supuesto, para cualquier español o española que quiera conocer su país.

Los encantos de Toledo no caben en este artículo, pero aquí vamos a proponerte algunos para que te decidas a conocer la ciudad. Toledo, declarada Patrimonio de la Humanidad y Bien de Interés Cultural, está a menos de una hora de Madrid, en un punto central de la península, y en la margen derecha del río Tajo, sobre una colina de baja altura.

Todo en esta ciudad majestuosa recuerda el pasado esplendoroso que tuvo, que sigue brillando en la actualidad. Por ejemplo, sus patios árabes, decorados con exquisitas cerámicas y exuberante vegetación; los pasadizos y callejones estrechos de su Judería, probablemente, la Judería más importante de España por el peso que tuvo en su día en la ciudad; o los grandes monumentos, como encuentra la Catedral de Toledo, que es para muchos expertos el mejor ejemplo del estilo gótico en España.

La Plaza del Zocodover fue el centro neurálgico de la ciudad durante casi toda su historia. Diseñada por Juan de Herrera durante el reinado de Felipe II, servía como punto de reunión para la vida social de la ciudad. Toledo tuvo un peso económico y político extraordinario, y fue la ciudad más poblada y rica de Castilla en los siglos XII y XIII. Llegó a albergar hasta diez sinagogas y durante los siglos posteriores a su expulsión, muchos judíos siguieron considerando a Toledo como la capital de Sefarad.

Entre las visitas que no deberías perderte están la Mezquita del Cristo de la Luz, el Monasterio de San Juan de los Reyes y el Puente de Alcántara, que te acercarán a la historia de la ciudad. Tampoco se debe pasar por Toledo sin visitar su fabuloso Alcázar, que cuenta además con el Museo del Ejército.

Si eres un amante del arte, Toledo alberga una de las obras pictóricas capitales de la pintura española, el famosísimo El entierro del conde de Orgaz, obra de El Greco expuesta en la Iglesia de Santo Tomé. En el Museo de El Greco se alojan otras obras significativas de este genial pintor, como El Apostolado o San Bernardino.

Por último, y hablando de genios, te recomendamos también que sigas la ruta de El Quijote. Don Quijote de la Mancha es la principal obra de la lengua española y una de las más importantes de la literatura universal. Todo un capítulo de la obra inmortal de Cervantes se desarrolla en Toledo, que ha dispuesto un itinerario eco turístico que permite conocer algunos puntos destacados que se describen en la famosa novela.