Dentro de poco llegan las vacaciones de Semana Santa y muchos de nosotros haremos alguna escapadita. En estas fechas, con unos pocos días, es un momento ideal para acercarse a alguno de nuestros países vecinos y conocer sus capitales o ciudades más importantes. Tenemos el vuelo, el hotel, la ruta planificada… pero hay dos cosas muy importantes que nunca se nos deben olvidar: el DNI o el pasaporte y la tarjeta sanitaria europea. Solicitar la tarjeta sanitaria europea y llevarla es un verdadero seguro para obtener una asistencia sanitaria dentro del mayoría de los países europeos.

Basta con que un pequeño accidente o enfermedad para que, además de amargarnos el viaje, también nos provoque un agujero económico en nuestra cuenta corriente para no olvidarse de solicitar esta tarjeta.

 

¿Por qué es tan importante viajar por Europa con la tarjeta sanitaria europea?

Porque en el caso de que necesites asistencia médica (incluyendo cualquier urgencia, pro supuesto), con este documento tu atención médica y tu posible estancia hospitalaria quedará cubierta por nuestro sistema público de salud (Seguridad Social). El importe económico de este servicio será pasado a nuestro país de origen y es éste quien se hará cargo de hacer  efectiva el importe de dicha factura. El cargo económico será pasado a tu país de origen, y será sus sistema público de salud el que se hará cargo de pagar dicha factura. 

Basta con saber que un día en una Unidad de Cuidados Intensivos de cualquier hospital europeo cuesta de media cerca de 5.000 € para que no se te ocurra nunca olvidarte de llevar esta tarjeta en tus viajes por Europa.

 

¿En qué países es válida la tarjeta sanitaria europea?

La tarjeta sanitaria europea ofrece cobertura en los países pertenecientes a la Unión Europea y miembros del Espacio Económico Europeo: Alemania, Austria, Bélgica, Bulgaria, Chipre, República Checa, Croacia, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estonia, Finlandia, Francia, Alemania, Grecia, Hungría, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Países Bajos, Polonia, Portugal,  Rumanía, Suecia, Islandia, Liechtenstein y Noruega. Adicionalmente, Suiza forma parte del acuerdo de manera independiente y extraordinaria mediante adhesión especial.

Y, ¿qué pasa en el Reino Unido? Por el momento y hasta que la salida de Reino Unido de la Unión Eueropea se haga efectiva, la tarjeta sanitaria europea  es completamente válida y puede seguir siendo utilizada con normalidad en dicho país.

Y, ¿me pueden cobrar? Si te cobran por ello (en base a la legislación de cada país), se te reembolsará el dinero gastado en esa intervención en tu país de origen.

 

Coste y validez de la tarjeta sanitaria europea

Solicitar la tarjeta sanitaria europea es gratuito, no tiene ningún tipo de coste. También los trámites para conseguirla son gratuitos. Existen sitios web que pretenden realizar la venta de este documento, debes evitar recurrir a sus servicios bajo ningún concepto.

Su plazo de validez es, en general, de dos años. Pero existen ciertas situaciones de residencia o laborables que hacen que este plazo varíe:

  • Estar inscrito como persona sin recursos económicos: El plazo de validez es de solo 90 días.
  • Si se está percibiendo alguna prestación o subsidio de desempleo o subsidio, el plazo validez se mantendrá mientras tenga vigencia la propia prestación.
  • Si se tiene una permiso de residencia, el plazo validez es mientras tenga vigencia el propio permiso de residencia.

 

¿Cuanto tarda en obtenerse la tarjeta sanitaria europea?

Generalmente el documento llegará a nuestro domicilio vía correo postal en un plazo medio de 10 días. Ante retraso, lo mejor es dirigirse a alguna oficina de la Seguridad Social.

 

¿Qué cubre la tarjeta sanitaria europea?

La tarjeta sanitaria garantiza las mismas coberturas médicas que las que disfruta un ciudadano del país en el que te encuentras de viaje. 

Coberturas principales destacadas

  • Atención sanitaria urgente tanto para accidentes como enfermedades comunes o sobrevenidas.
  • Empeoramiento de una enfermedad crónica.
  • Embarazos, incluyendo la asistencia al parto y todos los tratamientos necesarios para el cuidado del mismo.

Existen algunas situaciones no cubiertas

  • El regreso a nuestro país de origen. Si por ejemplo estás en un hospital y deseas regresar a España, tendrás que correr con los gastos del desplazamiento.
  • Los servicios sanitarios de carácter privado, es decir, no cubiertos por el sistema público de salud del país donde estás de turista.
  • No se cubren los viajes que tengan como único objetivo el de recibir un tratamiento de tipo sanitario en el país destino.

Si viajas con tu bebé o tu hijo pequeño no es necesario que éste disponga de una tarjeta sanitaria europea a su nombre. Estará cubierto por cualquiera de las tarjetas de los padres. Aun así puedes gestionar su solicitud sin problema y sin coste adicional.

 

De verdad que no debes olvidarte de pedirla y llevarla contigo. Es gratuita, simple de obtener y nos puede evitar multitud de quebraderos de cabeza y de problemas económicos, además de cuidar de nuestra salud, que siempre es lo primero.