Comunidades locales y dinámicas de poder en el norte de la Península Ibérica durante la Antigüedad Tardía Book Cover Comunidades locales y dinámicas de poder en el norte de la Península Ibérica durante la Antigüedad Tardía
Urbano Espinosa Ruiz y Santiago Castellanos García (editores), Alejandra Chavarría (autor)
Historia
Universidad de la Rioja. Servicio de publicaciones
2007-03-29
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El libro Comunidades locales y dinámicas de poder en el norte de la Península Ibérica durante la Antigüedad Tardía está coordinado por Urbano Espinosa, catedrático de Historia Antigua de la Universidad de La Rioja, y Santiago Castellanos.

El libro recoge las intervenciones de las Jornadas sobre Antigüedad Tardía en el norte de la Península Ibérica celebradas en la Universidad de La Rioja en abril de 2005. Estas van en la línea de la revisión de los puntos de vista tradicionales del periodo que va del final del poder romano en Occidente hasta el surgimiento de las sociedades europeas propiamente medievales, los llamados siglos oscuros.

El norte de la península ibérica, en dicha época, no fue un territorio homogéneo desde el punto de vista histórico-cultural, ni tampoco se mantuvo cerrado a las grandes coordenadas históricas. Alejandra Cavaría aborda el final de las villae romanas en la mitad oriental de la Tarraconense (Aragón y Cataluña) y analiza los factores que influyeron, en particular los relacionados con los cambios en la titularidad y tenencia de las tierras.

Urbano Espinosa centra su atención en la evolución de la ciudad, como eje de desarrollo histórico y en su relación con los núcleos rurales, en el alto-medio Ebro y las áreas pirenaicas.

Iñaki Martín analiza la cuestión vascona en la Antigüedad Tardía y plantea una visión crítica y equilibrada -centrada en los siglos V-VII- desde una relectura de las fuentes (literarias, numismáticas, arqueológicas, etc.). El autor mantiene un riguroso distanciamiento respecto de las perspectivas metahistóricas vinculadas a los modernos nacionalismos. Su trabajo dibuja un escenario matizado de las cambiantes relaciones de conflicto o de concordia que se dieron entre las élites autóctonas y los poderes territoriales con pretensiones sobre el territorio vascónico.

Santiago Castellanos centra la discusión en las políticas de la monarquía visigoda de Toledo, tendentes a construir un estado peninsular unitario basado en relaciones de cooperación con las aristocracias regionales y locales.

Julio Escalona contempla el final del mundo romano en la Meseta del Duero en términos de mayor o menor complejidad organizativa política y territorial. La desaparición del Imperio Romano dio lugar a la creación de aristocracias a pequeña escala cuya dinámica tendía a deconstruir las viejas estructuras romanas de poder. El proceso de fragmentación alcanzó su culmen tras el colapso del reino de Toledo ante el poder musulmán.

Pablo C. Díaz se ha centrado en la evolución a lo largo del tiempo del nombre Gallaecia como espacio singular reconocible, cuyo perfil geográfico definitivo se generó a lo largo de la etapa visigoda.

Margarita Fernández Mier analiza las formas de hábitat y los patrones tardoantiguos de asentamiento, tanto romanos como indígenas, así como los sistemas de explotación del territorio.

Finalmente, el libro aporta dos estudios sobre temática militar. Carmen Fernández-Ochoa y Ángel Morillo resaltan el importante papel que desempeñó el ejército romano a finales del s.III y principios del IV d.C. en la reorganización y en la estabilidad del Imperio Romano. Margarita Torres trata de comprender la dimensión militar en el occidente europeo altomedieval a partir de los modelos tácticos y estratégicos tardorromanos.