El podium del Cid Book Cover El podium del Cid
Moratha; Eduardo Escudero
Cómic
Acrotera Ediciones
2021
64

El Cid es una de esas figuras que, situada entre la historia y el mito, resulta ampliamente reconocida por la sociedad. Muchas son las aventuras que corrió, junto a sus hombres, a lo largo de gran parte de la Península Ibérica, con sus inicios en el reino de Castilla, su destierro, o su etapa en Valencia.

Pero al mismo tiempo, hay muchas otras que han sido menos difundidas y, por lo tanto, resultan más desconocidas, como su etapa en la taifa musulmana de Zaragoza o su enfrentamiento al Conde de Barcelona en la Batalla de Tévar.

Aquí pretendemos dar un poco más de luz a una pequeña parte de su vida, siguiendo el trabajo que se realiza desde una pequeña asociación cultural que reivindica la figura del Cid y el poso que dejó en el territorio.

Rodrigo Díaz, también conocido como el Cid Campeador, fue un líder militar castellano. Llegó a dominar al frente de su propia mesnada el Levante de la península Ibérica a finales del siglo XI como señorío de forma autónoma respecto de la autoridad de rey alguno. Consiguió conquistar Valencia y estableció en esta ciudad un señorío independiente desde el 17 de junio de 1094​ hasta su muerte; su esposa, Jimena Díaz, lo heredó y mantuvo hasta 1102, cuando pasó de nuevo a dominio musulmán.

Su origen familiar es discutido en varias teorías. Fue abuelo del rey García Ramírez de Pamplona, primogénito de su hija Cristina.

Pese a su leyenda posterior como héroe de Castilla o cruzado en favor de la Reconquista a lo largo de su vida se puso a las órdenes de diferentes caudillos, tanto cristianos como musulmanes, luchando realmente como su propio amo y por su propio beneficio; el retrato que de él hacen algunos autores es similar al de un soldado profesional que presta sus servicios a cambio de una paga.

Se trata de una figura histórica y legendaria de la Reconquista, cuya vida inspiró el más importante cantar de gesta de la literatura española, el Cantar de Mio Cid. Ha pasado a la posteridad como «el Campeador»