La localidad de Ciudad de Osma pertenece al municipio de El Burgo de Osma-Ciudad de Osma (Soria). En su territorio se encuentra Uxama, una de las tres ciudades prerromanas de interés que puedes ver en Soria hoy en día, además de Numancia y Tiermes.

Osma tuvo especial importancia como núcleo fronterizo entre castellanos y musulmanes durante los siglos X y XI.

Uxama arévaca y romana

Los orígenes de Osma se encuentran en el siglo IV a.C. Se trata de un ciudad perteneciente a la tribu celtíbera de los arévacos ubicada en el Cerro Castro, a muy poca distancia del actual núcleo de Osma y dominando el curso del río Ucero en la Hoz de Peñalavara.

Seguramente la ciudad participó en las guerras celtibéricas contra los romanos (153-133 a.C). Fue definitivamente conquistada por Roma en el 99 a.C. Poco tiempo después, apoyó la causa de Sertorio y, por ello, fue completamente destruida por Pompeyo en el 72 a.C.

Tésera celtibérica hallada en Uxama
Tésera celtibérica hallada en Uxama

Pero fue reconstruida, ya que es mencionada por Plinio el Viejo y por Ptolomeo, como Uxama Argaela. Junto con Tiermes se incluyó en el Convento Cluniensis (a su vez dentro de la Provincia Hispania Citerior Tarraconensis) y, a partir de ese momento, comenzó a configurarse la ciudad hispanorromana, cuyo momento de mayor esplendor se sitúa entre los siglos I y II d. C.

Se convirtió en municipium bajo el emperador Tiberio, empezando un importante proceso de monumentalización, que consistió en la construcción de un pequeño foro, una serie de grandes mansiones urbanas, unas murallas y un verdadero barrio fabril a orillas del río Ucero, llegando a cubrir el espacio urbano y los arrabales unas 28 hectáreas.

Por Uxama pasaba la vía Caesaraugusta – Asturica que unía y comunicaba las ciudades de Zaragoza, Tarazona, Numancia, Clunia, Palencia y Astorga. Desde Uxama, a su vez, partía la vía secundaria que conducía a Termancia, donde enlazaba con las que se dirigían a Sigüenza, Toledo y Segovia.

Hoy en día el yacimiento es visitable.

Uxama Argaela
Uxama Argaela

Osma, sede episcopal visigoda

En época visigoda mutó su nombre por el de Oxoma u Osoma, a la par que era sede episcopal citada por primera vez en el año 597.

De esta época sería la primitiva iglesia de San Miguel situada en el llano, en la zona donde posteriormente se desarrollará El Burgo de Osma. Sobre ella se edificó la primitiva catedral románica.

Osma fue ocupada por los musulmanes seguramente en el 712, en el transcurso de la campaña que llevo a Tariq ben Ziyad hacia Amaya. Sus nuevos dueños la llamaron Waxsima.

Tras la rebelión bereber del 740 es posible que fuera abandonada, al igual que el resto de ciudades musulmanas de la Meseta Norte.

Es una de las plazas que es saqueada por el rey Alfonso I de Asturias. Es posible que tras esta acción el obispo Eterio de Osma se refugiara en el monasterio de San Martín de Turieno. A dicho obispo, Beato de Liébana le dedicó sus famosos Comentarios del Apocalipsis. En el 811 se cita a otro obispo de Osma llamado Felmiro. Parece que algunos obispos fueron asignados a la diócesis aunque no residieran realmente en la ciudad de Osma.

El rastro documental de Osma desaparece en el siglo VIII hasta comienzos del siglo X.

Entre Castilla y Al-Andalus

En el 912 el conde Gonzalo Téllez ocupó Osma. Se supone que es en ese momento cuando se levanta la fortificación origen del actual castillo de Osma, en el cerro vecino, en la margen izquierda del río Ucero, donde confluiye el río Abión en el Ucero, en frente del antiguo núcleo de Uxama.

Durante el siglo X, la plaza es continuamente disputada por castellanos y andalusíes. En el 920 ‘Abd al-Rahman III , subiendo hasta el valle del Duero, tomó Osma y San Esteban de Gormaz para luego dirigirse a tierras de Pamplona.

La plaza debió de volver al poco a manos castellanas pues en el 933 y 934 las tropas de ‘Abd al-Rahman III asediaron Osma, defendida por Ramiro II de León y Fernán González, aunque no lograron tomarla.

Osma fue conquistada por Almanzor al conde García Fernández en su 34ª campaña, en el año 990, y según las crónicas musulmanas «la pobló con musulmanes para hostigar a los cristianos, pues era su punto más avanzado».

Osma estuvo en manos musulmanas varios años. Aunque, en el acuerdo de Sancho García con el califa Sulayman de 1011, era de una de las fortalezas musulmanas que recuperaba Castilla, es posible que no pasara a manos cristianas hasta varios años después.

Osma durante el siglo XI

Tras la reconquista, una parte de la población de Osma se fue estableciendo extramuros del tercer recinto fortificado, en la margen derecha del río Ucero; alrededor de donde estaban las ruinas de la iglesia visigótica dedicada a San Miguel.

Con la restauración de la diócesis por Pedro de Bourges (San Pedro de Osma) en 1101 se inicia la construcción de la primitiva catedral románica. Desde este momento, se produjo en el pequeño núcleo burgués una rápida transformación urbana en detrimento de Osma, alcanzando entidad jurídica independiente de ella por privilegio de Alfonso VIII, constituyéndose en la villa de El Burgo de Osma.

El castillo de Osma

El actual castillo de Osma comenzó a ser construido en el siglo X, seguramente a partir de su repoblación en el 912. Durante el siglo X pasó de manos en varias ocasiones hasta que a comienzos del siglo XI definitivamente se consolidó el dominio castellano en la zona

La fortaleza de Osma tenía tres recintos amurallados de forma irregular, adaptándose al cerro donde se asentaban.

En el primer recinto, o recinto interior, destacan sus aún altos muros y la puerta de acceso, que pudo tener un arco de herradura similar al del castillo de Gormaz. En los extremos del lado este de este recinto se disponen dos torres, una la del Homenaje, y de la otra de donde parte el segundo recinto.

Castillo de Osma
Castillo de Osma

Del segundo recinto, que rodeaba al primero, apenas quedan restos, lo mismo que del tercero, siendo el resto más destacado de éste último la torre del Agua, situada en el extremo norte. La torre del Agua se encuentra en la base del cerro, junto la río Ucero, y protegía tanto el acceso al puente como la recogida de agua.

Castillo de Osma y Torre del Agua
Castillo de Osma y Torre del Agua

La fortaleza se encontraba rodeada de atalayas situadas a mayor cota que él, como las de Uxama, Valdenarro y Lomero, con las que se comunicaba visualmente.

Atalayas de Osma

En el entorno del castillo de Osma se alzan tres atalayas de origen altomedieval, probablemente construidas por los andalusíes a partir del siglo X, tras la toma por Almanzor.

Atalaya del Cerro Lomero o de El Burgo de Osma Sur

Atalaya musulmana del siglo X, construida en fábrica de mampostería y en bastante buen estado de conservación.

Mantiene unos diez metros de altura, tres metros y medio de diámetro en el interior, y metro y diez centímetros de grosor de sus muros.

La puerta de acceso esta en elevación, a unos cuatro metros y medio, cubierta por un dintel.

Situada al sureste del castillo de Osma, mantiene contacto visual con el castillo de Gormaz, a cual serviría, y con San Esteban de Gormaz.

Atalaya del Cerro Lomero

Atalaya de Valdenarro o de El Burgo de Osma Este

Situada en un punto estratégico conocido como Valdenarro, al este del castillo.

Conserva unos ocho metros de altura, y tres metros con sesenta y cinco centímetros de diámetro en el interior. La puerta está en elevación y controla los campos del norte de Osma.

Atalaya de Valdenarro, El Burgo de Osma
Atalaya de Valdenarro, El Burgo de Osma

Atalaya de Uxama

La atalaya de Uxama se ubica en el cerro de El Castro, al oeste del recinto fortificado, sobre una antigua edificación romana, aprovechando parte de sus muros para la base.

Restaurada y reconstruida, el acceso, que ahora se realiza por una escalera metálica, está situado elevado sobre el suelo, de forma habitual a otras atalayas.

Es de las tres atalayas la que mejor disposición tiene para el control del valle y la calzada por el oeste.

Atalaya de Uxama, Osma
Atalaya de Uxama, Osma