[?, 1039/1040 – 1100/1101]. Llamada Elvira de Toro

Infanta de León

Hija del rey Fernando I de León y de su mujer, la reina Sancha, nacida una vez que el matrimonio ya reinaba en León, posiblemente en torno a los años 1039 o 1040, luego sería la tercera de sus hijos. 1

Fernando I dispuso que sus hijos, incluyendo las infantas Urraca y Elvira, fuesen educados en las llamadas “disciplinas liberales” —el trivium y el quadrivium—, con las que el propio rey se hallaba familiarizado.

Miniatura de Elvira Fernández
Miniatura de Elvira Fernández

El nombre de la infanta, al igual que el del resto de sus hermanos, aparece con frecuencia en diplomas de la cancillería real emitidos por sus padres. Ya el 24 de abril de 1043 Fernando cita a sus cinco hijos en una donación al monasterio de San Andrés de Espinareda. 2

La primera vez que aparece la firma de Elvira es en un documento 10 de junio de 1056 en el cual los reyes conceden derechos al monasterio de Celanova. 3 Esto es así si descontamos un documento procedente de San Pedro de Cardeña del 31 de agosto de 1050 en el cual aparece Tegridia en vez de Elvira, quizás por un error en la copia. 4

El 1 de mayo de 1061 5 aparecen los cinco hijos del rey en Oviedo; el 20 de abril de 1062 los reyes conceden al monasterio de Arlanza diversas propiedades 6; el 23 de diciembre de 1063 7; y el 10 de marzo de 1065 en una donación de sus padres a la catedral de Santiago de Compostela firma como Geloria filia regis. 8

Elvira y los conflictos de sus hermanos

Al fallecer Fernando I en 1065, sus dominios fueron repartidos entre sus hijos Sancho II (Castilla), García II (Galicia) y Alfonso VI (León) mientras que a Urraca y Elvira les concedieron sendos infantazgos, compuestos por el patronato y las rentas de numerosos monasterios de patronato regio, aunque con la condición, según la Historia Silense, de que vivieran “sin cópula marital”.

Debe rechazarse la noticia que recoge Rodrigo Jiménez de Rada en su De rebus Hispaniae, procedente de fuentes juglarescas, de que recibió también en herencia el gobierno de la ciudad de Toro con rango regio.

Elvira confirma en muchas ocasiones, siempre a continuación de su hermana Urraca, en los diplomas de sus hermanos Sancho II y Alfonso VI.

Al contrario que su hermana Urraca, Elvira apenas aparece mencionada en el transcurso de los conflictos entre sus hermanos. Finalmente, Alfonso VI reunificó los tres reinos de León, Castilla y Galicia en 1072.

La participación activa de las infantas en el gobierno del reino se prolongó hasta su muerte, si bien se atenuó sensiblemente a partir del advenimiento de la reina Constanza en 1080.

La colección diplomática de Elvira Fernández, relativamente abundante, coincide en buena medida, en cuanto a los destinatarios, con la de su hermana Urraca, dato que refleja la cercanía de ambas infantas y unas líneas de acción comunes. Comprende donaciones a distintos obispados (Santiago de Compostela, Orense, Lugo, León y Burgos) y monasterios (Celanova, Oña, Eslonza y San Isidoro de León —sobre los que Urraca y Elvira ejercían singular autoridad—).

Firma de Elvira Fernández (1099)
Firma de Elvira Fernández (1099)

Este es un listado de documentos en los que aparece:

  • 18 enero [1067], “Burgensis dominans, tocius Castelle rex…Sancius” donó una propiedad al monasterio de San Millán de la Cogolla, suscrito por “domna Urraca soror regis, domna Elvira soror regis…“.
  • 10 diciembre 1068, Elvira “Geluira regina” donó propiedades “in Lemabus villam…in Triacastella…et…in Valle Carcere” a Santiago de Compostela. 9
  • Urraca et Elvira Ferdinandi Imperatoris magni filiæ” transfieren el obispado de Oca a Gamonal “ecclesiam S. Maride Campo de Gamonare” el 1074. 10
  • 16 junio 1074, Alfonso VI confirma donaciones a San Millán de la Cogolla en presencia de sus hermanas Urraca y Elvira. 11
  • 22 mayo 1077, “Urraka [et]…Gelvira sorores mihi” confirman una donación a Cluny del rey Alfonso VI “Adefonsus…princeps“. 12
  • 17 agosto 1077, “Urraca soror regis, Gelvira soror regis…” suscriben un acuerdo entre el obispo Diego Peláez y el abad de Antealtares, San Facundo. 13
  • 25 abril 1087, “Geloira Fredinandi principis filia” hace la donación del monasterio de Piloño a Santiago de Compostela. 14
  • 14 mayo 1099, “…Urraka Giluira Ferdinandi regis et Santie regine filia…” suscriben la carta por la cual Alfonso VI dona el monasterio de Santa María de Algadefe al monasterio de Eslonza. 15
  • 13 noviembre 1100, “Geloira Fredenandi principis“, en su lecho de muerte, confirma su donación del monasterio de Piloño a Santiago de Compostela, suscrito por su hermana “Urraca soror eius“. 16

Consta también, a través del testamento que Elvira suscribió el 11 de noviembre de 1099, que el propio Alfonso VI le había encomendado el cuidado y educación de su sobrina, la infanta Sancha Raimúndez, hija de Urraca Alfónsez y de Raimundo de Borgoña, nacida hacia 1095.

La tradición de su matrimonio con el conde García de Cabrera

El cronista Lucas de Tuy refiere, en una noticia que parece corresponder al año 1091, que Alfonso VI ofendió gravemente al conde castellano García de Cabrera y que, con el fin de aplacarle, “le dio a su hermana Elvira en matrimonio”, gracias a lo cual “pacificó el reino que se hallaba a la sazón en rebeldía”. No existen otras menciones de ese enigmático acontecimiento.

Reilly identifica al personaje con García Álvarez, hijo del magnate castellano Álvar Díaz de Oca, pero es poco plausible, pues no era conde y debía ser mucho más joven que la infanta, pues fue alférez real entre 1102 y 1107, cargo que solían desempeñar nobles aún jóvenes. 17

Aunque antiguos genealogistas afirmaban que la infanta Elvira se había casado, unos diciendo que fue con el conde García Ordóñez, y otros con un tal Sancho Fernández de quien había tenido un hijo llamado Fernando Iohannes (Ibáñez), la infanta no menciona a ningún marido o hijos en su testamento.

No parece probable este hecho ya que la posesión de su infantazgo dependía de que no contrajera matrimonio.

El testamento de Elvira y su infaztango

El 11 de noviembre de 1099, en su villa de Tábara (Zamora), la infanta Elvira, “prisionera de la pesada cadena de la enfermedad”, ordena su testamento. Éste se ha conservado en una copia temprana, quizá contemporánea de los hechos, escrita sobre pergamino en letra visigótica redonda. 18

El testamento está firmado por la infanta y confirmado por su hermana, la infanta Urraca, así como por los obispos de León, de Tuy y de Oviedo. Gracias a él podemos conocer de algún modo el alcance del infantazgo que disfrutaba.

Las propiedades más numerosas, y también más importantes, se encontraban en territorio asturleonés (en Carracedo, Castrotierra de la Valduerna, Cea, León, Oviedo, San Emeterio, Santa Cruz, Sogo, Tábara, Tendal, Valdevimbre, Villamanín, Villamontán de la Valduerna, Villaquilambre) así como en Tierra de Campos (en Monzón, Pinilla, Pozuelo, Villa Ermegildo, Tendal, Villalba, Villa Albín, Villafrechós, Villagarcía de Campos y Wamba). Casi tan numerosos eran los bienes situados en Galicia (en Piloño, Villagarcía, Junquera de Limia, Compostela, Porquera, Celanova y Broza). Más escasas eran en cambio las localizaciones castellanas (Covarrubias, Escalada, Mamblas y Montorio).

Este conjunto de posesiones constaba de monasterios (San Miguel de Escalada, San Miguel de León, San Pelayo y San Isidoro de León, San Pelayo de Oviedo, San Salvador de Carracedo, monasterios de Piloño, de Covarrubias y de Celanova), de iglesias (San Pelayo de Villalba, San Benito de Compostela, iglesia de Villa Albín), de villas y aldeas (Mamblas, Orresinos, Pozuelo de Campos, San Emeterio, Santa Cruz, Santa María de Villaferrosines, Villalba, Villa Albín, Villaquilambre, Wamba) y de otros varios bienes inmuebles: “cortes” –en Villabín y en León (algunas de estas últimas pertenecientes a los monasterios de San Miguel y de San Pelayo o a la catedral Santa María)–, “heredades” –en Villa Albín y Santa Cruz o bien poseídas por los monasterios de Covarrubias, Piloño y Celanova o por la iglesia de San Benito de Compostela)– y por fin viñedos (en Montorio y Valdevimbre).

En el testamento Elvira decidió no devolver al su hermano Alfonso su parte del infantazgo –como lo haría, medio siglo más tarde, su sobrina, la infanta doña Sancha– sino transmitirla casi entera a Urraca y al monasterio que constituía la sede de su señorío: San Isidoro de León.

Testamento de Elvira Fernández. 1099
Testamento de Elvira Fernández. 1099 – Tomada de Martin, Georges: El testamento de Elvita (Tábara, 1099), Revista e-Spania 5

Fallecimiento y sepultura de Elvira

Aunque los Anales Toledanos registran su muerte (la Infant Geloira) en el año 1099, el fallecimiento de Elvira, de quien consta que aún vivía en noviembre de 1100, debió producirse a finales de ese año o principios del siguiente.

Después de su fallecimiento, el cadáver de la infanta Elvira fue sepultado en el Panteón de Reyes de San Isidoro de León, donde habían recibido sepultura sus padres y algunos de sus hermanos.

​Sobre la tapa del sepulcro en el que descansaban los restos de la infanta Elvira fue esculpido el siguiente epitafio latino:

H. RE. DOMNA GELOIRA, FILIA REGIS MAGNI FERDINANDI. VAS FIDEI, DECUS HESPERIAE TEMPLUM PIETATIS. VIRTUS JUSTITIAE SIDUS, HONOR PATRIAE. HEU QUINDENA DIES MENSIS, GELOIRA, NOVEMBRIS EXILIUM MULTIS, TE MORIENTE FUIT. ANNIS MILE VIIII CXXX PERACTIS TE TUA MORS RAPUIT, SPES MISEROS LATUIT.

Aquí descansa doña Elvira, hija del rey Fernando el Magno.
vaso de fe, honra de España, templo de piedad, virtud de justicia, luz y honra de la patria. Murió Elvira a quince de noviembre, tu muerte fue penoso destierro para muchos; perdieron los pobres su esperanza. Arrebatándola la muerte; era 1139 (año 1101)


  1. Sánchez Candeira, Alfonso: Castilla y León en el siglo XI. Estudio del reinado de Fernando I, Real Academia de Historia, Madrid, 1999, pág. 226.
  2. Op. cit. Apéndice I, doc. 21.
  3. Op. cit. Apéndice I, doc. 46.
  4. Op. cit. pág. 227, nota 14.
  5. Op. cit. Apéndice I, doc. 58.
  6. Op. cit. Apéndice I, doc. 64.
  7. Op. cit. Apéndice I, doc. 67 y 68.
  8. Op. cit. Apéndice I, docs. 73 y 74.
  9. López Ferreiro (1899), Tomo II, Apéndice, XCVIII, p. 248.
  10. Flórez, Enrique: España Sagrada XXVI, Madrid, 1772, Apéndices, p. 456.
  11. San Millán de la Cogolla.
  12. Bernard, A. & Bruel, A. (eds.): Recueil des chartes de l’abbaye de Cluny, Paris, (1876-1903), Tomo IV, 3508, p. 625.
  13. López Ferreiro, A. (1900) Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, 1900, Tomo III, Apéndice, I, p. 1.
  14. López Ferreiro, A. (1900) Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, 1900, Tomo III, Apéndice, III, p. 25.
  15. Vignau Ballester. V (ed.): Cartulario del monasterio de Eslonza, Madrid, 1885, Parte I, VII, p. 13.
  16. López Ferreiro, A. (1900) Historia de la Santa Iglesia de Santiago de Compostela, 1900, Tomo III, Apéndice, XV, p. 50.
  17. Reilly, Bernard F. 1988. The Kingdom of León-Castilla under King Alfonso VI, 1065–1109. Princeton: Princeton University Press.
  18. Martin, Georges: El testamento de Elvita (Tábara, 1099), Revista e-Spania 5, junio 2008