[Córdoba, c. 311H/923 – ¿Córdoba?, d. 367H/977] En árabe محمد بن عبدون الجبلي

Su nombre completo era Abu ‘Abd Allah Muhammad ben Ahmad ben ‘Abdun al-Yabali al-‘Adadi al-Faradi

En el año 347H/958-9 (o 349H/961-2) viajó a Oriente, realizando la peregrinación a La Meca, seguida por estancias en Basora, Cufa, Fustat y otras ciudades en las que estudió Lógica y Medicina. En Fustat trabajó en el hospital Ibn Tulun, del que fue su director o administrador.

Según el Libro de las Categorías de las Naciones de Sa’id al-Andalusí:

[…] vivió en Basra y en [la ciudad de] Misr, donde dirigió su hospital y adquirió una gran experiencia en [la práctica] de la medicina, se hizo notar por su habilidad en ella y poseyó muchos de sus principios.

Además de estudiar medicina, también aprendió lógica de manos del maestro Abu Sulayman Muhammad ben Tahir ben Bahram as-Siyistani al-Bagdadi.

Muhammad ben Abdún regresó a al-Andalus en el año 360H/970-1 y formó parte del grupo de médicos de la corte de al-Ḥakam II y Hisham II. Entre sus discípulos están al-Kattani y, según Sa’id al-Andalusí, Abu Utmán Sa’id ben Muhammad ben al-Bagunis al-Tulatuli, quien le dijo que no había en Córdoba quien rivalizase con él en el arte de la medicina, ni quien compitiera con él en el conocimiento exacto y la práctica de esta ciencia.

Además de la práctica de la medicina, ciencia sobre la que escribió al menos un libro sobre las roturas (que no ha llegado a nuestros días), Muhammad ben ‘Abdún también se dedicó a la enseñanza y a la práctica del cálculo y al geometría.

Era tal su importancia en la corte cordobesa que incluso acompañó a Almanzor en sus primeras tres expediciones militares. Posteriormente cayó en desgracia, aunque siguió cuidando al hayib de su dolencia de gota:

Cuando murió al-Hakam continuó en el puesto y se interesó por él al-Mansur ben Abi Amir por algunos asuntos que le había guardado, y le tuvo en consideración, le recompensó con largueza de forma contínua y le hizo acompañarle en sus expediciones. Luego le encontró fastidioso, después de la tercera expedición y no volvió a participar en ellas con él; la causa de su fastidio fue que insistió en reclamar a al-Mansur una dádiva que éste había prometido a la vuelta a los que que regresasen con él de sus expediciones, y cuando participaba en la tercera de éstas con él le rehusó este obsequio que esperaba y al que aspiraba; se quejó de ello y no lo dejó hasta que le salió al paso y le abordó sobre el asunto. Se lo dio, pero le resultó fastidioso y no participó con él en más expediciones. Después utilizó sus servicios en el tratamiento de la gota que padecía; compuso sobre las roturas una obra buen […]

al-Dayl wa-l-Takmila li kitabbay al-Mawsul wa-l-Sila de Ibn ‘Abd al-Malik al-Marrakusi. Traducido en gaspariño García, Sebastián: Historia de al-Andalus según las Crónicas Medievales, XIV, Tomo 1, Los amiríes: El califato de Hisham II, pág. 61.

Se desconoce la fecha de su muerte, en todo caso posterior al 977, fecha de la tercera expedición de Almanzor.

Obra científica

Su única obra escrita conservada es el Kitāb mujtaṣar ŷāmi’ li-wuŷūh al-misāḥa (Libro resumido que abarca los distintos procedimientos para medir superficies), conservado en un único manuscrito (Paris BNF 5311/1, fols. 2ª-23a), editado y estudiado por Ahmed Djebbar.

Fragmento del Libro resumido que abarca los distintos procedimientos para medir superficies de Muhammad ben'Abdun (Paris BNF 5311/1, fols. 2ª-23a)
Fragmento del Libro resumido que abarca los distintos procedimientos para medir superficies de Muhammad ben ‘Abdun (Paris BNF 5311/1, fols. 2ª-23a)

Se trata del texto matemático andalusí más antiguo conocido cuya temática es la medida de superficies (taksīr). Contiene 134 fórmulas o problemas relativos al cálculo de superficies de cuadriláteros (cuadrado, rectángulo, rombo, paralelogramo y trapecio isósceles), triángulos (equilátero, isósceles, escaleno, acutángulo, obtusángulo, rectángulo), trapecio no isósceles, sólidos (cubo, paralepípedo rectángulo, pirámide de base cuadrada, tronco de pirámide), círculo y segmento circular, para terminar con un análisis de tres tipos de sólidos denominados ‘urmat al-ṭa’ām (montón de grano), ḥūt al-ṭa’ām (pez de grano) y fanīqa (que ha dado lugar al castellano fanega), términos que, según Djebbar, parecen aludir, a utensilios domésticos andalusíes.

En las soluciones que da para los problemas que plantea, Muhammad ben Abdun demuestra conocer técnicas clásicas como el teorema de Pitágoras, fórmulas para aproximar la raíz cuadrada de un entero, fórmula de Herón para obtener el área de un triángulo en función de sus lados, semejanza de figuras etc. Por otra parte sus reglas equivalen frecuentemente a la solución estándar de una ecuación de segundo grado, por más que la terminología que utiliza es totalmente independiente del tratado de Álgebra de al-Jwārizmī, obra a la que debió tener acceso en al-Andalus o durante su estancia en Oriente. De hecho, según observa Djebbar, el libro de Muhammad ben Abdun parece muy enraizado en una tradición local (los nombres de los sólidos antes mencionados, y la referencia a un procedimiento, que califica de erróneo, utilizado por agrimensores para medir la superficie de un terreno con forma de un cuadrilátero irregular) y muestra la existencia de una corriente de geometría práctica que parece diferente de la habitual, basada en los Elementos de Euclides y el Álgebra de al-Jwārizmī.

Para Djebbar, las técnicas utilizadas por Muhammad ben Abdun derivan, en último término, de una tradición de origen babilónico que continúa, en la Península Ibérica, en el Liber mensurationum, traducido por Gerardo de Cremona de un original árabe perdido, escrito por un tal Abu Bakr. La misma tradición reaparece en el Hibbur ha-mešiḥa we ha-tišboret (Libro de la superficie y de las medidas) de Abraham bar Ḥiyya (c. 1070- c. 1145) – traducido por Platón de Tívoli en Barcelona en 1136 con el título de Liber embadorum – , y en el Sefer ha-middot (Libro de geometría) de Abraham ben ‘Ezra (c. 1089-1161). Estas tres obras parecen haber sufrido la influencia de Muhammad ben Abdun.


Bibliografía

  • A. Djebbar, “Ibn ‘Abdūn al-Ŷabalī” en J. Lirola Delgado y J. M. Puerta Vílchez (eds.), Biblioteca de al-Andalus, vol. I, Almería, 2012, págs. 651-654.
  • Gaspariño García, Sebastián: Historia de al-Andalus según las Crónicas medievales, XIV, Los amiríes: El califato de Hisham II. Tomo 1. Ed. Fajardo el bravo, 2019.
  • Al-Andalusí, Sa’id: Libro de las categorías de la naciones, trad. Felipe Maíllo Salgado, Ed. Akal, 1999.