[¿? – San Pedro de Cardeña, c. 1081] Sisebutus en la documentación medieval.

Abad de San Pedro de Cardeña (c. 1051 – c. 1081)

No se conoce nada de su vida antes de ser nombrado abad del monasterio de San Pedro y San Pablo de Cardeña (Burgos) a mediados del siglo XI. Es posible que ya fuera abad de otro monasterio menor pues, en un documento del 3 de agosto de 1048, un venta al monasterio de Cardeña, aparece como testigo un Sisebutus abba, aunque no se especifica de qué lugar.

Por su firma en documentos del cartulario del Monasterio de San Pedro de Cardeña se sabe que fue abad de dicho cenobio desde mediados del 1051 hasta el 1081.

Su primera aparición como abad de Cardeña es en un documento datado el 29 de octubre de 1051 en el cual un tal Fernando y su mujer Oria entregan dos viñas en Villasandino al monasterio.

Sabemos que durante su mandato el monasterio alcanzó una etapa dorada pues recibió numerosas donaciones tanto de los reyes como de miembros de la nobleza.

Su última aparición documental es del 11 de octubre de 1081. El 1 de enero de 1082 ya aparece un nuevo abad: Sebastián.

Estatua de San Sisebuto en el puente de San Pablo de Burgos. Obra de Joaquín Lucarini
Estatua de San Sisebuto en el puente de San Pablo de Burgos. Obra de Joaquín Lucarini

El Cid y Sisebuto de Cardeña

La tradición cidiana relaciona el monasterio de San Pedro de Cardeña con El Cid. Sería el sitio donde su mujer Jimena y sus hijas fueron acogidas tras el destierro del Campeador. Por la cronología el abad debería de ser Sisebuto, pero no aparece en el poema de Mio Cid ni en otras obras literarias del ciclo cidiano.

Más allá de la leyenda, lo que sí es cierto es que Rodrigo y Sisebuto se conocieron.

El 17 de abril de 1073 se celebra un juicio entre unos infanzones del valle de Orbaneja que se niegan a reconocer el derecho de pastos en sus lugares a hombres que eran colonos del monasterio de Cardeña. En el pleito Sisebuto defiende a sus colonos; los infanzones son representados por Rodrigo Díaz y por Cipriano, merino de Burgos.

El otro documento donde aparecen ambos es una donación que Rodrigo y Jimena, su mujer, hicieron el 12 de mayo de 1076 al monasterio de San Sebastián de Silos en presencia del rey Alfonso VI y que se firmó en San Pedro de Cardeña. El abad Sisebuto aparece firmando como testigo del acto.

La Despedida del Cid en San Pedro Cardeña de Cándido Pérez Palma - Monasterio de San Pedro de Cardeña
La Despedida del Cid en San Pedro Cardeña de Cándido Pérez Palma

Las reliquias de San Sisebuto

Parece que con el tiempo el abad Sisebuto fue adquiriendo cierto halo de santidad entre sus hermanos y fieles. Sisebuto no fue enterrado junto a los demás abades sino en un sepulcro de piedra aparte en un arco de la capilla dedicada a Santiago. Al poco se convirtió en un lugar de veneración por parte de la población de la zona.

Su nombre era invocado por los pobres y enfermos y se dice que obró numerosos milagros.

Tras la renovación de la iglesia en 1447 sus restos se trasladaron a una urna bajo el altar mayor de la iglesia, donde eran veneradas con gran devoción por fieles y monjes en el momento de vísperas de los sábados con el canto de una antífona y oración propias.

Reproducción moderna del arca con los restos de San Sisebuto en San Pedro de Cardeña
Reproducción moderna del arca con los restos de San Sisebuto en San Pedro de Cardeña

En 1610 se organizó un nuevo traslado de sus restos a la Capilla de los Mártires para, posteriormente, en 1736, ser colocados en la capilla dedicada a su memoria, construida en el crucero sur de la iglesia, aunque no se le dio culto litúrgico. En esa misma capilla están hoy en día enterrados varios reyes, infantes y condes.

El papa Pío VI concedió la misa y el oficio del día 15 de marzo para recitarlo anualmente, aunque en la diócesis de Burgos y en los menologios benedictinos se celebraba el 16 de marzo.

Con la Desamortización de Mendizábal (1835), las reliquias de Sisebuto se trasladaron a la catedral de Burgos y allí se custodian sus reliquias en la capilla de las Reliquias en un nicho con esta inscripción:

Reliquiae Sancti Sisebuti abbatis Caradignae ex suo cenobio in han Ecless. Cathed. Bur. translatae anno 1835.

En la reforma del calendario litúrgico resultante del concilio Vaticano II la memoria de San Sisebuto pasó a realizarse en la diócesis de Burgos el 9 de febrero.


Bibliografía