La historia y la evolución de la cultura y de los pueblos se entiende a través de sus juegos, esencia de la vida de las personas y de los contactos con otras culturas y civilizaciones; desglosamos algunos de los juegos tradicionales del territorio castellano.

España, a lo largo y ancho de su territorio, se caracteriza por una rica cultura popular; en este sentido, las distintas poblaciones cuentan con una sólida historia en temas de juegos tradicionales. Cada comunidad autónoma, cada provincia, cada municipio y cada pueblo guardan una estrecha historia con el pasado, vista de manera evidente en los juegos tradicionales de siempre, aquellas formas de ocio y cultura que se trasmiten de generación en generación.

Esto sucede en la actual denominación geográfica de Castilla y León. Con siglos de historia en su pasado, esta comunidad destaca por una gran cantidad de juegos tradicionales que, seguramente, guardan un considerable peso en la historia de los juegos tradicionales de España, ya sean de un componente físico o mental como en el caso de los naipes, cuyo protagonismo en la actualidad también tiene un componente histórico. Muchos de los juegos que veremos a continuación traspasan sus fronteras y son sobradamente conocidos en otros territorios de la península.

Tanga, calva, rana, barra… son palabras que seguramente no se asocie, de primeras, con una forma de juego tradicional. Pero lo son, se trata de juegos tradicionales del actual territorio castellanoleonés. Son de épocas pasadas, efectivamente, y algunos con siglos de historia a sus espaldas que han ido perdurando con el paso de los siglos. Y seguirán, aunque hayan sufrido alguna modificación, consecuencia lógica de la evolución y adaptación a los nuevos tiempos.

Juegos populares y festivos

La mayoría de los juegos tradicionales que veremos a continuación encuentran sus orígenes en los juegos ancestrales pastoriles (se caracterizan por ser más toscos y simples en sus reglas); en los juegos militares (requieren de cierta destreza a la hora de ejecutarlos); y, lógicamente, en el pueblo, en los juegos populares que servían de entretenimiento, espíritu festivo y de competición a las distintas generaciones de la historia castellanoleonesa. Porque en todos estos juegos hay dosis de la cultura romana, visigoda, francesa, andalusí, entre otras muchas que dieron configuración a estos juegos tradicionales.

El juego de bolos es sobradamente conocido en el todo el territorio castellanoleonés, y más allá de sus fronteras. Sus orígenes, basados en testimonios, se encuentra en el siglo XIII, y se caracterizaba por un tipo de juego muy tradicional en toda la península, en el ámbito rural. A diferencia de la actual disposición de 10 bolos en triángulo, la versión tradicional establece que se jugaba con 9 o 10 bolos, pero formados en hileras paralelas. El juego de bolos, además, tenía diferentes adaptaciones dependiendo de la zona; por ejemplo, en la actual castellanoleonesa se han encontrado escritos sobre el juego de bolos de tres tablones, los bolos leoneses, los bolos segovianos, los bolos bercianos, entre otras muchas zonas. Eso sí, la esencia siempre era la misma.

Juegos ancestrales y contemporáneos

Otro juego ancestral y que continúa presente en la actualidad en determinados núcleos rurales es el juego de la calva. Se trata de un juego rural y de origen pastoril, aunque según determinadas zonas tenía algunas normas determinadas. La regla básica consiste en alcanzar un elemento fijo, situado a una cierta distancia. ¿Y cómo alcanzarlo? Normalmente con un elemento de madera, que recibe el nombre de calva; en otros casos esa calva era una simple piedra. O en otros lugares, una pieza metálica o hasta una asta de una res. El juego de la calva es muy seguido en las actuales zonas de Salamanca, Ávila, Zamora, Palencia, León y Valladolid. Es uno de los juegos más populares del imaginario de los juegos tradicionales de España.

En León, en la zona del Bierzo, se encuentra el juego de la Llave. Se practica en recintos cerrados y la regla del juego consiste en impactar, con un tejo, la llave, la cual está clavada en el suelo, y que, según que zonas, podía presentarse en diferentes formas. Otro juego muy popular, y también conocido en el resto de las actuales comunidades autonómicas de España e incluso algunas zonas rurales de Portugal, es la tanga. A este juego se juega con unas piezas metálicas (conocidas como tostones), una pieza de madera (llamada tanga y que da nombre al juego) y unas monedas o chapas que se colocaban sobre la pieza de madera. Con los tostones había que derribar la tanga y conseguir que quedasen cerca de las monedas.

La jabalina y la lucha

La barra castellana es otro juego tradicional que recuerda en su esencia a la actual disciplina atlética de la jabalina. La diferencia radica en que antiguamente se usaba una barra metálica de 75 centímetros de longitud y cinco kilos. La rana es otro juego muy tradicional de la zona actual castellanoleonesa y de toda España. Otro juego de toda la vida. De origen egipcio, la rana sería como el antecedente de las actuales máquinas tragaperras. Se jugaba, y se juega, con unos discos que se lanzaban e intentaba embocar en alguno de los orificios de la rana.  

El billar romano es otro juego tradicional, muy especialmente de la zona rural de Zamora. A este juego se jugaba en una cancha octogonal y con una serie de bolas que debían lanzarse lo más cerca de las zonas marcadas. La corta de troncos también era muy característica de los pueblos de la comarca actual de Burgos y de Soria. Era un juego para leñadores y hombres fuertes. Como también lo era la lucha leonesa, un juego tradicional que ha sido declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad por UNESCO en la categoría patrimonio cultural inmaterial. Este juego exigía una cierta destreza y habilidad, además de la fuerza. Actualmente es un juego reglado y del cual hay competiciones oficiales en donde gana el jugador que se mantiene en pie. Como en otros juegos, este juego tradicional también se extendió por toda la península.

Estos son algunos de los juegos más tradicionales de la actual Castilla y León, aunque si profundizan en los libros de historia de la comarca encontrarán bien otros juegos ancestrales o nuevas variantes de los juegos comentados.