El primitivo territorio castellano: ¿Bardulia?

La zona donde se origina el condado de Castilla no se llamaba Castilla en el siglo VIII. Solo disponemos de un término que nombra a la zona antes de que adquiriera su nombre definitivo: las Bardulias. Posteriormente será Castilla o su transcripción árabe al-Qilá, los topónimos que sea establecerán como duraderos, pero será a partir del siglo IX. Por lo tanto, hemos optado por denominar a esta zona geográfica como las Bardulias para referirnos a ella durante el siglo VIII.

El topónimo aparece únicamente en la Crónica de Alfonso III, en sus dos versiones Rotense y Ad Sebastianum. Mientras describe las zonas que domina Alfonso I dice que entre ellas se encuentra «Bardulies, qui nunc uocitaur Castella». Es decir, Bardulias, que ahora llamamos Castilla. El ahora es el siglo IX, concretamente después del 883, cuando se acabó de componer la Crónica.

¿A qué zona se refiere? Por la descripción se esa Crónica, a las montañas del norte de Burgos, lindaría al norte con Transmiera, Sopuerta y Carranza y al este con Álava. Es decir, la Castella Vetula, la Castilla Vieja

¿Pero, qué puede significar Bardulia?

El nombre de Bardulia ha designado un territorio diferente a medida que avanzaba el tiempo. Estrabón localizaba a los várdulos o bárdulos en la franja que iba desde Oyarzun hasta la desembocadura del Deva, ocupando la actual Guipúzcoa con parte del este de Álava y zonas de la actual Navarra, y lindando con caristios al oeste y vascones al este. Los cronistas romanos  apuntan a una cierta identidad entre estos tres pueblos y que en ocasiones se nombraba como bárdulos a su conjunto. Puede que así toda la zona quedará con el nombre de Bardulia a la zona que actualmente ocupa la costa del País Vasco. Esta es la razón de que en el siglo V, Hidacio presenta a los piratas hérulos saqueando las costas de Cantabria y Bardulia en su camino de vuelta hacia el norte de Europa.

Várdulos, caristios y autrigones en época romana

Várdulos, caristios y autrigones en época romana

Sin embargo, tres siglos después, en el siglo VIII, el término geográfico Bardulia se localiza hacia el norte de la provincia de Burgos y sur de la actual provincia de Cantabria, diferenciándose del territorios de Transmiera, Sopuerta y Carranza y Álava.

Según Sánchez-Albornoz, la causa de este desplazamiento puede haber sido la emigración de los descendientes del pueblo bárdulo hacia estas tierras tras el poblamiento y conquista del actual País Vasco por los vascones durante los siglos VI y VII, mientras la zona no estaba sometida por los visigodos. No creemos muy factible un desplazamiento de un pueblo del que no hay noticias desde hace siglos pero sí es posible que tras los movimientos de los vascos, quedara como topónimo residual una zona anteriormente ocupada por los bárdulos (en sentido amplio) pero no por esta oleada vascona.

Existe una teoría etimológica. Según esta la raíz Bard- significaría frontera, extremo frente a las tierras musulmanas (o quizás frente a las tierras vasconas). Por eso estarían salpicadas por castillos y fortalezas y de ahí derivaría su posterior nombre.

Pero es muy poco lo que se sabe del discurrir histórico de esta zona entre los siglos V y VIII. Los vascones, originarios del norte de la actual Navarra se expandieron por ambas vertientes de los pirineos y llegaron a constituir un ducado en Aquitania con apoyo franco y a veces contra él. Es muy probable que la zona además, a partir de la conquista de Amaya y la fundación de Victoriaco por Leovigildo, fuera un punto de fricción entre visigodos y francos y donde los vascones actuarían frente a los godos con apoyo franco.

Solo a fines del siglo VII parece que se alcanza cierta estabilidad y se logra consolidar una nueva provincia visigoda, el ducado de Cantabria. Tras la invasión musulmana la zona originaria de Castilla, junto con Álava, fueron los lugares donde resistieron el duque Pedro y sus hijos. ¿Se sometió totalmente esta zona al poder musulmán o no? No es posible asegurarlo. Es posible que sí lo fueran la llanura alavesa y algunos valles del norte burgalés. pero del resto, parece que se resistieron y que al poco se unirían al foco rebelde asturiano. Fruto de ello fue el matrimonio de Alfonso I, hijo de Pedro de Cantabria, con Ermesinda, hija de Pelayo.

Una última teoría del origen del nombre se debe a Juan José García González. Para él, el nombre de Bardulias es un arcaísmo que fue utilizado por el rey Fruela I para designar  a un nuevo territorio que ocupaba territorios de dos antiguas circunscripciones visigodas: el ducatus Cantabriae y el comitatus Vasconiae.

 

El primer intento de incorporación al reino asturiano (750 – 766)

A partir del 750, Alfonso I y su hermano Fruela hicieron dos expediciones por el sector oriental del reino. La primera pasa por Saldaña, Mave, Amaya, Oca, Lara, Clunia, Arganza llegando hasta Osma, cuyos habitantes se entregan (el obispo de la ciudad, Eterio, aparece poco después en la Liébana). La segunda campaña siguió el curso del Ebro por Miranda, Revenga, Haro, Ábalos, Carbonaria, Briones, Cenicero y Alesanco. Aunque las campañas fueron de saqueo y destrucción, parece que intentaron conservar las fértiles tierras de las márgenes del Ebro y el control de la calzada romana de Zaragoza a Astorga, así como La Bureba.

Tenemos un único documento de la zona del futuro condado castellano en este momento. Se trata del datado el 24 de abril del 759 y que se refiere a la fundación del monasterio de San Miguel del Pedroso bajo la abadesa Nonna Bella y siendo obispo Valentín y rey Fruela I.

Con estos datos en la mano es posible suponer que Alfonso I y su hijo Fruela I fueron capaces de incorporar de manera efectiva Álava y las Bardulias al menos hasta las estribaciones norteñas de la Sierra de la Demanda logrando tomar los pasos que obstaculizaban el paso desde el valle del Ebro riojano hasta Álava y Castilla. La crónica musulmana de Ibn al-Atir parece confirmar este extremo:

«Fruela superó a su padre en bravura, habilidad administrativa y firmeza; ejerció un poder incontestado y tuvo un reino glorioso; expulsó a los musulmanes de los lugares fronterizos y se apoderó de Lugo, Portucale (Oporto), Salamanca, Zamora, Ávila, Segovia y Castilla, que formaban parte de al-Andalus

Pero este dominio parece que fue efímero. En cuanto ‘Abd al-Rahman I logró pacificar su emirato envió a sus ejércitos al mando de Badr hacia la marca oriental del reino asturiano. Era el año 766 ó 767. Desde La Rioja, Badr remontó el río Ebro hasta llegar casi a su nacimiento devastando la zona y luego se ensañó con la llanura alavesa. En su retirada fortificó los puntos estratégicos con el fin de mantener el control de la calzada romana que surcaba el territorio. En concreto debió fortificar Pancorbo y controló de nuevo las fortalezas riojanas (Cellorigo, Cerezo, Briones, Ábalos, …).

 

Situación entre los años 766 y 791

Entre estos años solo conocemos tres documentos escritos de la zona oriental del reino asturiano:

  • Uno está datado el 1 de enero del 790 y pertenece al Cartulario de Santo Toribio de Liébana, zona alejada de las Bardulias. Trata sobre la fundación del monasterio de Aguas Cálidas por Álvaro y sus hermanos. Parece ser que se refiere a un lugar en el desfiladero de La Hermida en la actual Cantabria, probablemente al lugar de Caldas en el municipio de Peñarrubia.
  • El segundo datado en 31 de diciembre del 790  dice que el monasterio de San Juan de la Hoz en Cillaperlata recibía una donación del abad de ciertas posesiones en los Montes de Retuerta hasta Cabadillo, tres molinos en Tovera, la iglesia de San Salvador en Valle, la de San Millán en Roxas y la de Santa María y Santa Águeda y San Quirce.
  • Tenemos que tener también en cuenta un documento epigráfico. En la ermita de las santas Centola y Elena, situada en Castrosiero, cerca de la actual población burgalesa de Valdelateja, existe un lápida situada en el exterior del ábside que indica que fue construida (o reconstruida) por Fernando y Gutina (posiblemente su mujer) en el año 782 o 792. Esto puede indicar que el límite suroeste del condado se encontraba en los profundos cañones que excavan los ríos Ebro y Rudrón.

El dominio asturiano en esta zona fronteriza se vio resentido y no parece que fuera más allá de las cadenas montañosas del norte de La Bureba. Si en alguna parte resistieron las avanzadillas repobladoras asturianas, la dura campaña del 791 terminó por ahogar esos intentos de repoblación de la zona.

 

El territorio castellano entre el 750 y el 792

El posible territorio de Las Bardulias entre el 750 y el 792

 

La imagen muestra de forma aproximada la zona que pudo ser escenario de los primeros intentos de repoblación. Se muestran los núcleos citados en los tres documentos antes descritos. La campaña del 767 en color rojo y la campaña del 791 en color púrpura.