En la edad media sabían divertirse. Claro, ellos no tenían el bingo o el fútbol, por ejemplo. Aunque no faltaban actividades de recreación como las justas o torneos donde los participantes se batían a muerte.

Además, festejaban casi por cualquier motivo, ya sea para agradecer por las cosechas, un matrimonio, con fines morales o culturales.

Sin embargo, muchas tenían una relación directa o indirecta con la religión.

Por eso, hoy te vamos a hablar de las fiestas y las actividades de ocio que se acostumbraban en la edad media.

Fiestas religiosas

En la edad media los días festivos permitía crear y fortalecer lazos, sin importar las razones, eran celebraciones para socializar. Entre las más significativas están:

El carnaval

Festividad popular hasta el día de hoy que, durante el periodo medieval se mezcló con otras celebraciones.

Por ejemplo, aquella que garantizaba la fertilidad de la mujer festejada el 15 de febrero. O como la del 1 de marzo que adoraba a las mujeres casadas.

Por otra parte, se hacían actividades como bailes o desfiles y comían alimentos que no se consumirían en el próximo periodo, es decir, en la cuaresma.

Semana Santa

Comienza con el tiempo de penitencia, el miércoles de Ceniza, y culmina con el jueves santo. Aquí los templos reunían a la población, las campanas se detenían para conmemorar la pasión, crucifixión, muerte y resurrección de Cristo.

Asimismo, se realizaba mediante caminatas con imágenes y demostraciones.

Navidad

Armonizando con la aprobación de la religión, avanzamos a finales de año. Allí tenemos la festividad más celebrada desde los inicios del cristianismo.

La Navidad era una de las fechas más destacadas en el calendario medieval. Desde el siglo IV es festejado el nacimiento de Jesucristo. Pero, con una duración de doce días, a partir del 25 de diciembre hasta el 6 de enero.

Fiestas familiares

Estos festejos podían ser por cualquier motivo, al igual que en la actualidad. Desde reuniones de bautizos, bodas hasta ceremonias de funerales.

Fiestas no religiosas

Hablamos de las celebraciones y actividades recreativas para el pueblo, sin relacionarse con la religión, tales como:

Festividades políticas

En estos grupos encontramos aquellas fiestas que se realizaban cuando se coronaba la llegada un nuevo rey, un noble victorioso o monarca.

Pues se encargaban de que toda la población estuviera presente en la entrega de su poder. Al mismo tiempo, era una manera de que la gente le mostrara fidelidad a su llegada.

Posterior a ello, la fiesta finalizaba al norte con cervezas, al sur de Europa con vino, abundante comida y bebidas.

Torneos y justas

Actividades con demostraciones frente a un público, cuya finalidad era la de buscar reconocimiento y fama.

Pese a que la forma de hacer los combates ha cambiado con el tiempo, primero eran desafíos entre equipos. Luego acababan siendo dos caballeros los que luchaban y este escenario se prestaba para celebraciones con alimentos y demás actividades.

Las justas y torneos tenían gran importancia, ya que provenía de la popularidad de los caballeros en la sociedad feudal. Y esto se manifiesta en las distintas actividades que existían dirigidas a ellos. Como lo son la caza, pesca o la corrida de toros.

Otras actividades de entretenimiento

Muchos de los actos de ocio sucedían en las calles con vecinos de los alrededores. Por un lado, los niños y jóvenes jugaban las damas, las tres en raya, alquerque, la Chueca y algunos juegos de pelotas.

Por otra parte, los adultos se divertían con juegos de dados, naipes, competencias de lucha y hasta ajedrez.

No obstante, cuando se trata de cultura no se puede dejar de mencionar un ocio popular en la edad media, los juglares.

Y es que eran personas que entretenían a otras con sus canciones o poemas, ofreciendo espectáculos divertidos en las calles. Entre las temáticas favoritas y aclamadas están:

  • Las hazañas heroicas
  • Las críticas sutiles
  • Los amores imposibles

Asimismo, los actos de ocio que daban los juglares solían dirigirse a la clase baja de esos tiempos, bien sea del sector rural como del urbano.

En síntesis, cualquiera que fuese el motivo de celebración, disfrutaban y socializaban con sus tradiciones locales.