La Edad Media es una época cuyo entretenimiento era bastante rústico comparado con la actualidad. La gente se tenía que conformar con historias de épica medieval de los libros o que contaban los trovadores en la plaza del pueblo. También existían juegos para disfrutar entre amigos. La mayoría eran antecesores de juegos modernos que ahora forman parte de la cultura popular, es por ello que os vamos a hablar sobre los juegos más típicos de la Edad Media.

El ajedrez

El ajedrez es juego de mesa milenario de origen árabe que llegó a Europa desde Al-Ándalus. Consiste en un tablero cuadriculado con 8 casillas a cada lado y 16 fichas con sus respectivos movimientos para cada jugador. Según ciertas historias fue inventado para resolver un conflicto entre dos hermanos pero en realidad es una variante de chaturanga proveniente de la India. El ajedrez fue introducido en la península por Abderramán II, luego al resto de Europa. Según cuenta la leyenda, una victoria del visir Abenamar de Sevilla provocó que rey Alfonso VI retirara sus tropas para evitar la conquista de la ciudad. En la actualidad, el ajedrez es uno de los juegos de mesa más populares de todo el mundo, considerado como un auténtico deporte de intelectuales.

La ruleta

Otro juego muy popular hoy en día es la ruleta. Surgió a finales de la Edad Media de la mano del filósofo y matemático Blaise Pascal, inventó la ruleta mientras buscaba una máquina de movimiento perpetuo. Convirtió el descubrimiento en juego al añadir números en un orden con una probabilidad similar de aparecer. Actualmente, la ruleta se ha convertido en un símbolo de los casinos. Incluso está disponible como juego de azar en línea para navegador en portales de Internet con diferentes reglas como americanas, europeas y la variante de ruleta en vivo donde los jugadores interactúan en directo mediante el chat. También ha servido de inspiración para muchos otros juegos como el famoso programa de televisión La ruleta de la suerte emitido en Antena 3.

Los dados

Los dados se han convertido en utensilios para multitud de juegos de tablero aunque durante la Edad Media servían a juegos sencillos e igualmente divertidos. Los dados eran considerados como el primer juego de azar hasta la llegada de los naipes, estos estaban fabricados en diferentes materiales como hueso de animal, marfil, piedra, madera o cobre. Se encontraban numerosas modalidades como la triga, el azar, el medio azar, el azar pujado, la marlota, la rifa, el panquist o la guirguiesca. Se aprovechaba para jugar cualquier lugar con una superficie lisa, por ejemplo calles, plazas, tabernas, palacios y demás. Al ser un juego de apuestas daba lugar a numerosas disputas, es por ello que existían leyes para controlar su práctica e incluso entre el clero estaba prohibido.

Lanzamiento de moneda

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El lanzamiento de moneda también conocido como cara o cruz es un juego sencillo que existe desde la Antigua Roma. Es tan simple como lanzar una moneda al aire y tratar de adivinar el lado que se mostrará. Durante la Edad Media en Castilla se le conocía como León o Castillo debido al anverso y reverso de la moneda en curso. El lanzamiento de moneda era considerado un juego de plebeyos y campesinos, aunque personalidades importantes como Eduardo II de Inglaterra fue un gran aficionado.

El trile

El trile consiste en esconder una bola en uno de tres vasos y tras moverlos adivinar dónde se encuentra. Durante la Edad Media se utilizaban cuencos de madera, conchas o dedales para esconder pequeños objetos como un grano de pimienta o un guisante. Era frecuente encontrar el juego en calles, ferias o mercados, también se asocia la palabra trilero como estafador por su juego de manos que puede llevar a los jugadores a la equivocación. La realidad es que se aprovechaban del desconocimiento de las matemáticas del populacho para hacerlos decidir erróneamente, lo cual provocaba más derrotas que victorias.

Sin duda, la Edad Media fue una época con multitud de juegos para elegir. A pesar de su sencillez, eran tan entretenidos que a día de hoy seguimos manteniendo muchos de ellos aunque sea con pequeños cambios.