¿Pensabas que no hay inventos de la Edad Media? A pesar de que la época medieval en ocasiones esté vinculada al oscurantismo y a una era en donde la evolución y progreso no estaban bien vistos, en realidad durante la Edad Media fueron desarrollados muchos de los grandes inventos que han cambiado el rumbo de la historia. A lo largo de los diez siglos que abarcan esta época de la humanidad (del V al XV) aparecieron importantes descubrimientos que son empleados aún a día de hoy como los molinos de agua y viento, el cuadrante y el astrolabio, el reloj de arena, las gafas de ver, la hiladora, la pólvora, los almanaques e incluso el licor como alcohol destilado. De hecho, al final del medievo, Gutenberg inventó la prensa de imprenta y con ello dio un rumbo completamente nuevo a la historia del hombre.

 

Reloj de arena

Reloj de arena

Se cree que el reloj de arena fue introducido en Europa en el siglo IX por Liutprando de Cremona, aunque también sería plausible creer que provino de Asia. Este artefacto utilizado para medir el tiempo, que en la actualidad se ha convertido más en un objeto decorativo, fue precedido por la clepsidra (reloj de agua), un invento egipcio utilizado para medir el tiempo, sobre todo durante la noche cuando los relojes de sol dejaban de funcionar. En todo caso, no fue hasta el siglo XIV cuando el reloj de arena empezó a ser utilizado comúnmente en nuestro continente, teniendo incluso registro de su uso para fines náuticos: las famosas ampolletas. Por su lado, el cuadrante y el astrolabio ya habían sido desarrollados en la antigüedad pero en la época medieval fueron mejorados, teniendo un uso difundido en los campos de la astronomía y la navegación.

La máquina de hilar, también llamada rueca o torno de hilar fue posiblemente inventada en la India, llegando a Europa desde Oriente Medio. Reemplazando el giro manual, este instrumento facilitó enormemente el trabajo de las hilanderas. Otro aparato inspirado en el principio giratorio diseñado durante el medievo –aunque sólo sobre el papel– fue el móvil perpetuo de Villard de Honnecourt (1230), que Blaise Pascal intentó desarrollar 400 años después, creando accidentalmente la ruleta. Aunque el móvil perpetuo nunca podrá ver la luz como comprobaron teorías posteriores, otro invento que sí se llevó a cabo y tuvo un gran impacto en la agricultura fue el molino de viento. Funcionando sobre el principio básico de transformar la energía del viento en energía mecánica, el molino es un elemento característico del paisaje castellano. Una de las teorías defiende que fue obra de los persas entre el año 500 y 900 y que los chinos comenzaron a utilizarlo hacia el 1200, mientras que otra sostiene que se crearon en Europa en el siglo XII. En cualquier caso, en España se difundió el molino de torre durante el Califato cordobés y el de Tarragona, que data del siglo X, es del primero que se tiene constancia en nuestro país.

Pólvora negra

Pólvora negra

Sumándose a los inventos de la Edad Media está la pólvora, obra de alquimistas chinos en el siglo IX. La pólvora constituyó el primer explosivo físico y, en teoría, llegó a Europa a través de la Ruta de la Seda (desde Oriente Medio) o mediante la invasión mongólica en el siglo XIII. Un detalle curioso y enormemente paradójico es que los alquimistas que la descubrieron en realidad estaban experimentando con elixires para prolongar la vida cuando llegaron a la fórmula de la pólvora, que la dinastía Sung pronto utilizaría para combatir a las tropas mongolas. Esta no fue la primera vez que un invento creado para determinadas funciones terminó teniendo fines bélicos.

 

Basándonos en los distintos inventos medievales, unos más útiles y menos nocivos que otros, es posible apreciar que la época medieval en realidad fue un tiempo iluminado. Esto es cierto al menos desde el punto de vista de la creación –en muchas ocasiones accidental y espontánea- ya que muchos de los elementos que se desarrollaron durante esta era siguen siendo utilizados al día de hoy.