Entrada del rey Fernando y de Rodrigo en Francia

En esta querella llegó otro mandado:
cartas del rey de Françia e del emperador alemano,
cartas del patriarcha e del papa romano,
que diesse tributo España desde Aspa fasta en Santiago;1
el rey que en España visquiese siempre se llamasse tributario,
diese fuero e tributo cada año;
cinco son los reinados de España; así viníe afirmado:
que diessen quinze donçellas virgines en cada año,
[…] e fuessen fijasdalgo,
e diez cavallos, los mejores del reinado,
et treinta marcos de plata, que despensasen los fijosdalgo,
et azores mudados, et tres falcones, los mejores de los reinados:
este tributo que diesse cada año
en quanto fuessen bivos christianos.

Quando esto oyó el buen rey don Fernando
batiendo va amas las palmas, las azes quebrantado:
«¡Pecador sin ventura, a qué tiempo so llegado!
Quantos en España visquieron nunca se llamaron tributarios;
a mí véenme niño e sin sesso, et vanme soberviando:
¡más me valdría la muerte que la vida que yo fago!
Agora enbiaré por mis vassallos que me semeja guissado,
et consejarme he con ellos si seré tributario.»
Allí enbió por Rodrigo et por todos los fijosdalgo;
enbiara atreguar los condes, que non temiessen de daño.

Don Fernando perdona a los condes desterrados

Llegó con ellos Rodrigo al pueblo çamorano,
et tómolos por las manos, et lévolos ant’el rey don Fernando:
«Señor, perdona aquestos condes, sin arte e sin engaño.»
—«Yo los perdono sin arte e sin engaño,
por non te salir, Rodrigo, en nada de mandado,
que los cinco reis d’España quiero que anden por tu mano.
Ca Françia et Alemaña fázenme tributario,
et el papa de Roma, que debía vedarlo:
vedes aquí su previllegio con su sello colgado.»
Estonçe dixo Rodrigo: «¡Por ende sea Dios loado!
Ca vos enbían pedir don, vos devedes otorgarlo:
aun nos vos enbía pedir tributo, mas enbíavos dar algo;
mostrarvos he yo aqueste aver ganarlo:
apellidat vuestros regnos desde los puertos de Aspa fasta en Santiago:
sobre lo suyo lo ayamos, lo nuestro esté quedado:
si non llego fasta París non devía ser nado.»


  1. El puerto de Aspa es el puerto de Somport en el Valle de Aspe (Huesca).