Cuenta la leyenda que mientras Gonzalo Gustios, el padre de los siete infantes de Lara, estaba en Córdoba para llevar una carta escrita por su cuñado Ruy Velázquez. Engañado por Ruy, la carta pedía a Almanzor que apresara a Gonzalo Gustios y le prometía enviar las cabezas de los siete infantes pues los iba a traicionar en el campo de Almenar. Gonzalo acabó en prisión en Córdoba

Mientras tanto, Ruy Velázquez, invitó a los infantes a participar en una cabalgada contra la fortaleza musulmana de Almenar de Soria. El ayo de los infantes, Nuño Salido, les anunció malos presagios y trató de que los infantes no participaran en la acometida contra la frontera musulmana pero éstos le hicieron caso omiso.

Ruy Velázquez alentó a sus sobrinos para que hicieran una carrera por los campos de Almenar y robaran el ganado. Pero el ejército musulmán, comandado entre otros por Galbe, logró cercar a los infantes. A pesar de una dura resistencia la superioridad numérica acabó por derrotar a los infantes y fueron apresados. Poco después los musulmanes, alentados por Ruy Velázquez, y en su presencia, decapitaron a los siete infantes y enviaron sus cabezas a Córdoba.

Estos hechos, tal y como relata la leyenda que ha llegado hasta nuestros días ocurrieron en las cercanías del pueblo soriano de Almenar de Soria. Hoy en día podemos ver un castillo del siglo XV aunque se han identificado restos del siglo X en los muros inferiores de su torre del homenaje. En la época en que se sitúa la historia, esta fortaleza estaría en poder del emir de Córdoba.

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