Portada » Libros » Historia de la Alta Edad Media (Libros) » Una ciudad de la España cristiana hace mil años – Libro

Una ciudad de la España cristiana hace mil años – Libro

por Javier Iglesia Aparicio
0 comentarios 70 visitas 2 min. de lectura
Una ciudad de la España cristiana hace mil años - Libro
Una ciudad de la España cristiana hace mil años Book Cover Una ciudad de la España cristiana hace mil años
Claudio Sánchez-Albornoz
Historia medieval
Rialp
2014
287

Una ciudad de la España cristiana hace mil años es un prodigioso ejercicio de reconstrucción histórica y uno de los experimentos literarios más singulares de Claudio Sánchez-Albornoz. Lejos de la frialdad documental de los tratados académicos tradicionales o de las interminables listas de reyes y batallas, este volumen propone al lector un viaje en el tiempo directo y descarnado a las calles, los mercados y los hogares de la ciudad de León durante el siglo X.

En esta reedición, a lo largo de sus cerca de 288 páginas, el autor utiliza su vasto conocimiento de los diplomas, fueros y crónicas de la época no para teorizar, sino para dar vida a personajes corrientes que pisaron el barro de la urbe regia. El lector camina de la mano de clérigos, artesanos, mercaderes, jueces y siervos cuyos nombres y disputas legales quedaron registrados en los viejos pergaminos del archivo de la catedral leonesa. Mediante una hábil técnica narrativa que raya en la crónica de viajes intertemporal, Sánchez-Albornoz recrea de manera fidedigna cómo era un día cualquiera en este rincón de la Hispania medieval.

El libro se estructura a través de vivas estampas costumbristas. Nos introduce en el bullicio del mercado medieval, donde se comercia con ganado, paños, grano y vino, detallando el complejo sistema de trueques y las primeras transacciones monetarias. Describe la intimidad de las viviendas de la época —desde los palacios de la nobleza eclesiástica hasta las humildes cabañas de adobe—, deteniéndose en el mobiliario, las rudimentarias herramientas y la dieta alimenticia cotidiana. Asimismo, la obra penetra en el tejido institucional y religioso: las asambleas judiciales, la pompa de la corte real, los ritos litúrgicos que pautaban las horas del día y los profundos miedos escatológicos que atenazaban las almas de aquellos hombres y mujeres a las puertas del primer milenio. El resultado es un fresco social completísimo que transforma documentos notariales secos en un relato vibrante de carne y hueso.

La genialidad de este libro radica en su capacidad para democratizar la alta erudición. Sánchez-Albornoz consigue despojarse del corsé del academicismo rígido sin perder un ápice de rigor científico. Cada diálogo simulado, cada descripción del olor de las tabernas o del repicar de las campanas está rígidamente respaldado por un documento real, lo que convierte a la obra en un modelo insuperable de intrahistoria y microhistoria.

Su lectura es sumamente ágil y evocadora, ideal tanto para el estudiante de Historia que busca comprender el funcionamiento orgánico de una sociedad antigua, como para el lector curioso que desea experimentar la Edad Media con los cinco sentidos. Si bien su prosa conserva el característico estilo solemne y rotundo de la escuela historiográfica de mediados del siglo XX (época en la que se concibió originalmente la obra), el texto fluye con una frescura admirable. Es, sin lugar a dudas, una obra maestra de la divulgación histórica que demuestra que el pasado no está muerto si se sabe cómo interrogar a las piedras y a los textos.