La ciudad de Salamanca es una de las del interior de España que más turismo recibe. Si quieres visitar la ciudad de Salamanca te recomendamos esta guía de viaje de Turismo Cuatro, que es bastante completa e incluye sección de “qué ver con niños”, así como recomendaciones gastronómicas acerca de los mejores platos que comer en Salamanca.

Pero la ciudad y sus alrededores albergan también algunos ejemplos del eremitismo altomedieval casi desconocidos para el gran público. En la Alta Edad Media existe un movimiento monástico impulsado por ermitaños y anacoretas que buscaban sitios alejados y resguardados donde llevar una vida contemplativa no sujeta a las reglas de un cenobio.

Se elegían habitualmente peñas, desfiladeros u otros accidentes geográficos con oquedades naturales o formados por rocas más o menos fáciles de trabajar. Y en ellos se hicieron sencillas iglesias y habitáculos rupestres donde los eremitas hacían su vida.

En la propia capital de Salamanca, en las paredes rocosas que ha formado el río Tormes y encima de la cual se sitúa la ciudad vieja de Salamanca hubo algunos enclaves eremíticos. Por desgracia hoy en día el paso del tiempo y el crecimiento de la ciudad hacen muy difícil o imposible identificarlos

¿Restos en la margen derecha del Tormes en Salamanca?

La historia de Salamanca entre los siglos VI y XI sigue siendo una laguna. Escasas son las menciones documentales y aún más los restos arqueológicos hallados hasta el momento.

Según Ramón Grande del Brío, en su obra Eremitorios Altomedievales en las Provincias de Salamanca y Zamora, el escarpe de arenisca situado en la margen derecha del río Tormes que fue aprovechado para asentar la ciudad vieja de Salamanca, y soporte de su muralla, tendría restos, muy mal conservados algunos, ocultos otros, del eremitismo altomedieval.

En la base de la denominada Peña Celestina, al oeste, estas celdas eremíticas estarían enmascaradas por sedimentos y por restos de la muralla. Identifica tres posibles restos entre la desparecida Puerta de San Pablo y la Puerta del Río o de Aníbal.

Pero es en el tramo de la Puerta del río a la Puerta del Alcázar donde se encontrarían los restos principales. Algunos de restos fueron hace años rellenados de hormigón y otros ya han desaparecido como el eremitorio del aljibe o de la Ribera del Puente, tras la construcción de un edificio moderno.


La cueva de La Múcheres

Es probablemente el ejemplo mejor conservado del eremitismo salmantino. En su momento estaba alejada del casco urbano aunque hoy en día se encuentra integrada en el Campus Universitario Miguel de Unamuno de la Universidad de Salamanca.

Se trata de una oquedad natural en la que se han excavado dos habitáculos. Su nombre se debe a que durante la primera mitad del siglo XX habitaba en en ella una mujer a la que se le daban atributos de bruja y se decía, para asustar a los niños,:”¡Mira que, si no eres bueno, llamo a la Múcheres! ” ¡Que viene la Múcheres, como no te calles!”

Posteriormente el lugar fue un bar y, tras su abandono, el lugar fue pasto de maleantes. Pero hoy en día, tras una reja, se puede ver esta cueva. Se encuentra cercana al Centro de Investigación del Cáncer.

Interior de la Cueva de La Múcheres en Salamanca
Interior de la Cueva de La Múcheres en Salamanca

Santibañez del Río

A escasos siete kilómetros de Salamanca, siguiendo el curso del río Tormes, en su margen izquierda, se halla la diminuta población de Santibañez del Río, perteneciente al municipio de Doñinos de Salamanca, que conserva una iglesia románica dedicad a San Juan ante Portam Latinam.

Una serie de bancos de arenisca rodean a la población y muchas de ellas fueron canteras por lo que es probable que se destruyeran habitáculos eremíticos anteriores.

Ramón Grande del Brío identifica tres posibles restos de este fenómeno. Uno frente al viejo molino con presencia de entalladuras y hornacinas, pero muy derruido. El segundo es una pequeña cueva de unos cuatro metros de profundidad por cuatro de anchura. Y otros posibles indicios ya sepultados cercanos a esta cueva.

Conjunto rupestre de La Moral del Río

Prácticamente enfrente del pueblo anterior se encuentra La Moral del Río, perteneciente al municipio de Villamayor.

Ramón grande identifica un escarpe con varias cavidades artificiales. Una de ellas de nueve metros y medio de longitud por seis y medio de ancho parece que hubiera tenido dos vanos de accesos. Desde esta cueva se accede a otra cavidad con indicios de haber sido un centro de culto con restos de entalladuras, alguna cruz grabada y restos de enlucido.

También la denominada Cueva de los Misterios, una cueva subterránea y artificial. un paso angosto nos lleva a una cámara desde la que se accede a otra mayor donde se observan entalladuras para elementos de cierre. Un estrecho conducto nos lleva hasta un pequeño remanso de agua en la que hay tallado escalones. También hay una cruz grabada posiblemente de origen altomedieval.

Villamayor: Las Cabezotas y Canteras Recias

Al sur de Villamayor y cerca de La Moral esta el pago de Las Cabezotas. En él se han localizado una cueva, explotada antiguamente como cantera, de grandes dimensiones. restos de enlucido y muretes pueden indicar su uso como lugar de culto

Otro núcleo es el localizado en el pago de Canteras Recias, al nordeste del pueblo. La cueva es de cinco por cinco. En la pared izquierda hay repisas toscamente labradas y en la derecha una gran hornacina excavada en lo alto

Valverdón: La cueva de Rascones y una posible capilla en Valcuevo

Por último, siguiendo el curso del río Tormes, en el término de Valverdón, existen otros dos posibles restos eremíticos.

La llamada Cueva de Rascones está en un acantilado sobre el río Tormes, a la altura del Parque de Valcuevo. Orientada al mediodía, en su interior hay un pozo excavado de un metro y medio de profundidad. Su estancia es de forma circular y posiblemente ya fue habitada en época prehistórica. A la derecha hay un banco tallado en al roca y en la pared se ven pequeñas hornacinas. En la pared de enfrente hay grabas varias cruces, dos de ellas bajo arquillos.

Cueva de Rascones en Valcuevo, Valverdón (Salamanca)
Cueva de Rascones en Valcuevo, Valverdón (Salamanca)

En esta cueva se localiza una antigua leyenda sobre Colón y un ermitaño de Valcuevo que adivinó algunos detalles de su futuro viaje a América

Aguas abajo de esta cavidad existe un resalte con un petroglifo y a su derecha hay una pequeña hornacina en forma de arco apuntado que encierra una imagen femenina. Pudiera ser una sencilla capilla relacionada con el eremitismo altomedieval.

Bibliografía

Grande del Río, Ramón: Eremitorios Altomedievales en las Provincias de Salamanca y Zamora, Librería Cervantes, Salamanca, 1997.