Observando los distintos documentos que han llegado hasta nosotros de entre los siglos VIII al XI me ha llamado la atención el hecho de la práctica invisibilidad del que, en buena lógica debía de ser el único medio de transporte para grandes cargas, el carro tirado por fuerza animal. Hoy en día, cuando el automóvil es algo habitual, cuando podemos acceder a multitud de marcas desde la alta gama como Mercedes-Benz hasta los baratos utilitarios de Tata, nos parece increíble o al menos extraño el hecho de que la gran mayoría de las personas apenas salían de su terruño en la época altomedieval.
 
Está claro que si en esa época existía algo parecido al automóvil para viajar era el caballo. Este animal era el medio de transporte utilizado en cualquier tipo de desplazamientos en las largas distancias y era una de la posesiones más valiosas para los nobles. Por los mejores caballos se pagaban verdaderas fortunas. Y su cuidado era fundamental. No existía en esa época algo parecido a recambioscoches.es. Si el animal no recibía los cuidados adecuados ni se le equipaba con los mejores correajes.
 
Pero volvamos a la pregunta del artículo. ¿Y los carros? Es indiscutible que se seguirían usando. En las distancias cortas continuaban siendo fundamentales para transportar los alimentos recolectados desde el campo hasta las ciudades. Estos carros y carretas, de dos o cuatro ruedas, no se diferenciarían prácticamente de los utilizados en época romana. Eran tirados mayoritariamente por bueyes, aunque también por mulos y asnos. Pero, ¿se utilizaban en desplazamientos más largos?
 

Las razones de que no se usaran los carros en los viajes largos

No parece que fuera el carro fuera un medio de transporte tan habitual en la Alta Edad Media. Y existen dos razones fundamentales. La primera era el mal estado de las vías de comunicación terrestres. Las únicas vías para viajar a larga distancia seguían siendo los vetustos restos de las antiguas calzadas romanas. No es de extrañar que cuando las crónicas detallan algún viaje de expediciones militares el itinerario siga a grandes rasgos dichas calzadas romanas que unían las ciudades y núcleos de población más importantes.
 
Aunque es probable que el reino visigodo realizara alguna tarea de mantenimiento de las calzadas más importantes, sobre todo alrededor de sus centros urbanos, lo que sí es seguro es que se utilizaron muchos menos recursos que en la época del Imperio Romano. Y en época altomedieval seguramente está dinámica se mantuvo. No hay noticias ni restos de caminos nuevos hasta ya la Plena Edad Media.
 
Ante esta falta de mantenimiento el viaje con carros era muy lento, incómodo porque el firme no era uniforme y por eso no se utilizaba para el transporte de personas. No se puede descartar que se usaran para el transporte de mercancía pero el comercio era escaso en ese período temporal.
 
Pero existía otra razón por la que los carros no se utilizaban para transportar personas, al menos de alta alcurnia: estaba mal visto por los nobles de la época el viajar el carro. Era más apropiado para ellos viajar en buenos caballos, ricamente adornados para mostrar su posición. Pero seguramente también había una razón prácticamente. El viaje sería más rápido que en carro. Ya hemos dicho que por el mal estado de los caminos seguramente los carros sufrían mucho y se estropearían continuamente. Y no existía la posibilidad de llamar por el móvil para sustituir cualquier pieza que se rompiera en el camino.
 
Seguramente esta es la razón por la que apenas hay representaciones de carros en las miniaturas altomedievales. Es más, en la Península Ibérica no hemos encontrado ninguna. Pero, por mostrar un ejemplo de cómo debían de ser, incluimos aquí una miniatura perteneciente a un calendario inglés elaborado a mediados del siglo XI: Cotton MS Julius A VI. En la página dedicada al mes de agosto se muestra la cosecha del cereal y cómo se depositaba en un carro de dos ruedas.
 
Carro siglo XI. Inglaterra

Carro siglo XI. Inglaterra