En el espolón rocoso apodado Castro, situado entre los barrios de Eras, La Plaza y Trascastro de la localidad de Sedano (Burgos), se ubica la iglesia de Santa María. A unos 100 m. al este de ella se halla El Paso de San Juan. Este lugar es el asiento de una necrópolis, el antiguo cementerio de la ermita de San Juan localizada en este punto.

Iglesia de Santa María de Sedano y necrópolis de San Juan
Iglesia de Santa María de Sedano y necrópolis de San Juan

Estos vestigios sepulcrales son conocidos desde antiguo y su cuantía ha aumentado progresivamente a medida que excavaciones desautorizadas ponían a la luz nuevos nichos con abundantes restos antropológicos pero sin ajuar. El conjunto fue perjudicado por la ampliación del camino de Rozas, responsable de la destrucción de varios sepulcros. Además, antaño, al poner en cultivo una finca inmediata, se descubrieron tumbas de lajas, hoy totalmente desaparecidas.

Lo salvado lo forman 17 señales diferentes de sepulturas excavadas en la roca caliza, dispuestas en dos planos desiguales con la típica orientación de oeste a este.

El nivel superior está constituido por un núcleo principal de 6 sepulcros. El primero, situado más hacia el sur, pegando al camino de Lagos, está en parte destruido, midiendo 50 cm. de largo por 24 de ancho y 13 de profundo. Al norte se dispone el segundo de 177 cm. de longitud, por 40 y 25 de anchura máxima en la cabecera y pies respectivamente y 35 de profundidad. El tercero, paralelo al anterior en dirección norte, tiene también 177 cm. de largo por 42 y 22 de anchura máxima en cabecera y pies respectivamente y 25 de profundo. El cuarto, puesto a continuación, mide 163 cm. de largo por 38 y 24 de anchura máxima en cabecera y pies respectivamente y 25 de profundidad extrema. El quinto, colocado al lado, mide 72 cm. de longitud parcial, por 18 de anchura en la cabecera y otros tantos de profundidad. Tiene los pies rotos. Hay restos de un sexto, seccionado por el camino de Rozas, de 70 cm. de largo parcial y 16 de profundidad.

Nivel superior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel superior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel superior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel superior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel superior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel superior de la necrópolis de San Juan de Sedano

Al este de este núcleo hay restos de otros dos. El primero de 145 cm. de largo incompleto y 24 de profundidad. El segundo tiene unas medidas parciales de 90 cm. de largo, 15 de ancho y 20 de profundo. Todos corresponden a la tipología de bañera con forma tendente al trapecio.

El segundo nivel lo forma una superficie inclinada hacia el oeste. Dentro del mismo se distinguen dos partes.

Nivel inferior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel inferior de la necrópolis de San Juan de Sedano
Nivel inferior de la necrópolis de San Juan de Sedano

La primera o más elevada conserva restos de 3 tumbas parcialmente destruidas. Una mide 110 cm. de largo, 24 de ancho y otros tantos de profundo. La segunda tiene 178 cm. de longitud por 33 de anchura incompleta y 23 de profundidad también parcial. Esta es la única que responde al tipo antropomorfo con cabecera semicircular y hombros rectos. La tercera se halla en gran medida tapada, alcanzando 50 cm. de longitud la parte visible.

La segunda parte, más baja, conserva un grupo de tumbas en muy mal estado y generalmente cubiertas de hierba.

Sirviendo de enlace entre ambos sectores hay restos de 2 sepulturas. Una, al sureste, mide 150 cm. de largo y la otra 99 de longitud por 20 de ancho en los pies y de profundidad.

En último término se disponen 4 sepulcros que, de sur a norte, miden: El primero 193 cm. de largo, 49 y 36 de ancho máximo en cabecera y pies respectivamente y 30 de profundo aunque en parte está cubierta de tierra. El segundo tiene 156 cm. de largo, 30 de ancho en los pies y 23 de profundo. Ha perdido la cabecera. El tercero llega a los 182 cm. de largo, 43 y 31 de ancho máximo en cabecera y pies respectivamente y 28 de profundo. Y el cuarto sólo manifiesta una parte mínima de los pies, que por su estrechez y brevedad, debe responder a un enterramiento infantil.