XXIV

El rey con la malencolía por el corazón quería quebrar:
demandó por Rodrigo el que nació en Bivar.

XXV

Recudióle Rodrigo, la mano le bessó;
«¿Qué vos plaze, señor, el buen rey don Fernando?
Si conde o rico omne vos salió de mandado,
muerto o presso meter vos lo he en vuestra mano.»
Essas oras dixo el rey: «Seyas bien aventurado;
mas sey alferze de mi seña: siempre te lo avré en grado,
et si me Dios torna a España siempre te faré algo.»
Allí dixo Rodrigo: «Señor, non me sería dado,
do está tanto omne rico e tanto conde, et tanto poderoso fijodalgo,
a quien perteneçe seña de señor tan honrrado;
et yo so escudero e non cavallero armado.

XXVI

Mas besso vuestras manos et pídovos un don:
que los primeros golpes yo con mis manos los tome,
et abrir vos he los caminos, por do entredes vos.»