La antigua iglesia del monasterio de Santa María de Cárdaba, actual ermita de Santa Apolonia, se encuentra en el término municipal de Pecharromán (Segovia). Esta ermita es el único resto visible del monasterio fundado en este lugar por los benedictinos en el siglo X. Este priorato se dedicó principalmente a la producción de vino (en el siglo XIV producía 100 cántaras anuales, es decir, más de 1.613 litros). A finales del  siglo XV pasó a depender del monasterio cisterciense de Sacramenia. Desde la desamortización de Mendizabal ha estado en manos privadas. Hoy en día forma parte de la Finca Cárdaba.

Su importancia histórica radica en su mención en un documento del año 937. Se trata del único documento original del conde Fernán González que ha llegado hasta nuestros días. En él el conde castellano y su esposa Sancha donan el monasterio de Santa María de Cárdaba al cenobio de San Pedro de Arlanza.

 

Descripción del edificio de Santa María de Cárdaba

El edificio actual se compone de una sola nave rectangular rematada por un ábside semicircular. La nave es la parte más primitiva, del siglo X, en estilo prerrománico; la cabecera fue construida posteriormente, en el siglo XI o XII, en estilo románico. Se encuentra en buen estado de conservación.

Muro norte de Santa María de Cárdaba

Muro norte de la nave de Santa María de Cárdaba

Muro sur de la nave de Santa María de Cárdaba

Muro sur de la nave de Santa María de Cárdaba

Los muros de la nave fueron construidos con grandes sillares de piedra toba en el siglo X, y el ábside con sillares regulares de piedra caliza en los siglos XI o XII. Estas dos épocas se pueden apreciar en lo constructivo y en lo decorativo.

En el exterior, el ábside aparece dividido en dos tramos, el curvo y el recto, y todo él está recorrido por una imposta, como a un metro de la base, y en su parte baja va decorada con taqueado jaqués. El alero está sostenido por una cornisa de piedra cuyos canecillos o son lisos o están decorados de forma muy esquemática con distintos motivos. Está compartimentado en cinco tramos por cuatro baquetones adosados a modo de contrafuertes, que aunque sobrepasan la imposta no llegan hasta el suelo, y lucen capiteles con decoración geométrica.

Entre estas semicolumnas se abren tres pequeñas ventanas abocinadas con aspillera y orladas por una arquivolta abocelada que va resguardada por una chambrana que lleva la misma decoración taqueada que la imposta.

Ábside de Santa María de Cárdaba

Ábside de Santa María de Cárdaba

Canecillos románicos de Santa María de Cárdaba

Canecillos románicos de Santa María de Cárdaba

Los muros norte y sur se rematan con una doble cornisa de tejas sobre una hilada de ladrillos. En ellos se aprecia de forma clara la diferencia de material con respecto al ábside. La puerta de acceso actual, adintelada, se halla en el muro que mira al norte, y fue construida en época posterior a la del resto de la nave.

El muro oeste tiene en su parte central inferior una ventana con arco de herradura prerrománico que fue tapiada, y sobre ella hay otra pequeña rectangular abierta posteriormente. La fachada se remata en una pequeña espadaña de ladrillo que sustituiría a la primitiva.

Fachada oeste de Santa María de Cárdaba

Fachada oeste de Santa María de Cárdaba

En el interior se aprecian con nitidez las dos fases constructivas. El ábside está compartimentado en dos tramos por un arco fajón, uno semicircular, con las tres ventanas abocinadas y bóveda de horno, y el otro recto con bóveda de cañón. Está recorrido en horizontal por dos impostas, la más baja de las cuales está ornamentada en su parte de arriba en la zona de la Epístola con rosetas. Este sector está ligeramente más elevado que el resto de la nave, y en él hay un banco de obra donde iba el retablo. Tiene arco triunfal, que separa este espacio del de la nave.

 

Más información sobre la iglesia: Enciclopedia del románico.

 

Menciones de Santa María de Cárdaba en la documentación altomedieval

La primera aparición documental de la iglesia, del 912, corresponde a un documento actualmente considerado falso¹. El primer documento sin tacha es del 1 de marzo del 937. En él, Fernán González, conde de Castilla, y su esposa Sancha donan la iglesia de Sancte Marie quod situm in Cardaua al monasterio de San Pedro de Arlanza². 

Después hay un silencio documental hasta que el rey Alfonso VIII confirma a San Pedro de Arlanza el derecho a poseer en Cárdaba cierto número de vasallos, según un acta del 24 de abril de 1176.³

 


  1. Zabalza Duque, Manuel: Colección diplomática de los Condes de Castilla, Junta de Castilla y León, 1991, doc. 1.
  2. Op. cit. doc. 10.
  3. Serrano, Luciano: Cartulario de San Pedro de Arlanza, Madrid, 1925, doc. CXXIIII