Las Cabañas de los Moros, ubicadas en Arroyo de Valdivielso, son una serie de oquedades excavadas en la pared rocosa y una plataforma sobre la que en teoría se habrían asentado cuatro o cinco viviendas que conformarían el eremitorio medieval. 

El proyecto arqueológico comienza esta primavera con labores de desbroce y limpieza de los dos accesos y del yacimiento. Las excavaciones comenzarán en agosto, en los cuarenta metros cuadrados de plataforma. En septiembre se concluiría con consolidación y protección de los restos.

La iniciativa, impulsada por el Ayuntamiento de Merindad de Valdivielso, cuenta con una ayuda de la Diputación de Burgos de 9.400 euros. El presupuesto total ascenderá 19.400 euros, así que el Consistorio aportará los 10.000 restantes. 

Según Enrique Díes, uno de los arqueólogos participantes en el proyecto municipal, el objetivo principal es “saber qué son exactamente esas estructuras”, más allá de hipótesis históricas, leyendas y mitos populares. Lo que tienen claro es que las oquedades “ni son cuevas ni son de los moros”, así que sería más correcto hablar de “cabañas”, ya que es muy posible que fueran despensas de las viviendas adosadas a la roca. De acuerdo con la información de la que disponen actualmente, fruto de prospecciones arqueológicas, el yacimiento habría contado con varias casas, con tejado de teja y muros de separación, de las cuales solo se conserva esa plataforma sobre la que se habrían ido asentadas. También marcas en la parece de los muros de separación y restos corrientes.

Hasta ahí, la información más o menos segura. Ahora se quiere saber exactamente de qué época son esas construcciones y, sobre todo, cuál es su funcionalidad. Es precisamente lo que se quiere aclarar con el proyecto arqueológico.