Así como en la actualidad imperan los casinos y apuestas en muchas sociedades, en los tiempos medievales los juegos de azar también fueron un pasatiempo favorito de muchos. Aunque no contaban con vistosos avisos de neón y máquinas tragaperras, en la era medieval se utilizaban instrumentos que siguen siendo populares: las cartas, los dados, e incluso los juegos de mesa.

Pero, ¿cuáles eran los juegos más populares de la época y qué tan parecidos eran a sus equivalentes actuales?

Creatividad y dos o tres dados

En la Europa medieval, los dados tenían un lugar privilegiado entre los apostadores. Con creatividad se inventaba todo tipo de juegos de azar, y tal parece que las reglas más complejas eran las que se hacían más populares.

Estos fueron algunos de los más conocidos:

  • Sorteo: Es uno de los juegos más simples y populares. Los jugadores ganaban si sacaban tres dados con el mismo número. También podían ganar cuando obtenían un par de dados idénticos con un número mayor al oponente.
  • Riesgo: Es un juego bastante complejo que se juega con dos dados de 6 lados. Cada uno de los jugadores especifica un número base del 5 al 9 para luego lanzar los dados. Dependiendo del número que escoja, ganará o perderá con la sumatoria de la cifra que obtendrá de los dados. Si cae el número que escogió, ganará, pero si saca un 2 o 3 perderá. Si cae 11 o 12, podría ganar o perder dependiendo del número especificado al inicio, para lo cual existe una tabla en la que nos podemos guiar.
Número baseNúmero ganadorNúmero perdedor
552,3,11,12
66,122,3,11
77,112,3,12
88,122,3,11
992,3,11,12
  • Pasaje, o Passe-dix: Uno de los juegos más antiguos de la historia que aún se conservó en la era medieval. Se juega con 3 dados, y se utiliza a un banquero que se encargará de reunir y repartir el dinero. Se hace la apuesta inicial, y cada uno de los participantes tira los dados. Si obtienen un número mayor a diez, el banquero deberá repartir a todos los jugadores el doble de la apuesta. Si obtienen un número menor a diez, cada uno de los jugadores deberá ceder al banquero la cantidad correspondiente a la apuesta inicial.

Juegos que no pasan de moda

Interesantemente, algunos juegos de azar de la época medieval aún los conservamos en nuestra cultura y vida diaria. Tenemos dos ejemplos característicos en el caso del “cara o cruz” y la rutina de las tazas y bolas.

El clásico juego de cara o cruz podía jugarse con una moneda, como se hace en la actualidad, o con una concha de mar. Por otro lado, la rutina de las tazas y las bolas siempre ha constituido más un engaño visual que un juego de apuesta, e incluso en ocasiones ha servido como entretenimiento para las multitudes mientras un carterista registra los bolsillos de los espectadores incautos.

Fue debido a estas malas prácticas y en un intento de contrarrestar la ludopatía que las autoridades decidieron hacer ilegales estas partidas de juegos de apuestas. Sin embargo, y para sorpresa de pocos, eran los ricos e incluso los reyes quienes apostaban y perdían cifras ingentes mientras los pobres eran perseguidos por su afición. Hoy en día, los casinos modernos, como el 888 Casino, son lugares libres de todas esas restricciones en los cuales podemos disfrutar de los juegos de azar con seguridad y en un entorno amigable.