Situada en un escarpe rocoso que conforma el circo kárstico donde se encuentra el sumidero del río Guareña. Su primera advocación, y probablemente la de la época condal y anterior, era de San Tirso. No se conserva ningún resto prerrománico.

En su interior se conservan tallas de los dos santos y unas curiosas pinturas del siglo XVIII que narran la vida y milagros de San Tirso, cubriendo por completo el techo natural de la cueva. Desde la ermita es posible adentrarse en la cueva, parte del impresionante complejo kárstico de Guareña. En ella se han encontrado restos prehistóricos (silos, enterramientos, grabados).

Junto a la ermita se encuentra un gran portalón donde se encuentra la sala en la que hasta hace pocas décadas se celebraba el concejo de la Merindad de Sotoscueva.

Actualmente se celebra un romería el sábado siguiente al 11 de junio en honor a San Bernabé.

 

El Ojo de Guareña

Es un singular sumidero por el que fluyen las aguas del río Guareña y algunos de sus afluentes y que luego excavan el complejo de simas, galerías, ríos y lagos subterráneos del complejo kárstico de Ojo de Guareña. Fue declarado Monumento Natural .