Enfrentamiento entre las tropas castellanas del conde García Fernández y las tropas califales de la zona fronteriza de Deza, gobernada por los Banu Timlit, ocurrida el 2 de septiembre del 974 y con final incierto. Supone el fin de la tregua firmada entre el conde castellano y el califa al-Hakam II. Así narra Ibn Hayyan en su Al-Muqtabis el acontecimiento:

«El sábado día 21 de du-l-hiyya (12 de septiembre del 974) hubo noticia de la Frontera Media de que el tirano García ibn Fernando ibn Gundisalb, señor de Castilla, había violado de improviso la tregua, después de haber manifestado de afianzarla; de que había invadido con presteza el territorio musulmán; de que había emprendido una campaña de hostilidad contra el castillo de Deza y sus contornos, dentro de la jurisdicción de Amril ibn Timalt, en la mañana del jueves día 11 de du-l-hiyya de este año (2 de septiembre del 974); de que los habitantes del castillo se habían mantenido en pie de guerra; de que el tirano les había quemado los panes y les había llevado por delante muchos ganados; de que Zirwal y Madà, hijos de Amril ibn Timalt, gobernadores de la región, escapados con algunos de sus compañeros, le habían salido al encuentro, habían salvado las vacas y las ovejas y dado muerte a alguno de los cristianos que se las llevaban; de que entonces había salido contra ellos una nutrida caballería que los puercos tenían emboscada y con la que no habían contado; de que se trabó entre ambas partes un violento y largo combate, de que el caíd Zirwal había recibido una lanzada que le costó la vida y encontró el martirio (Dios se apiade de él) yendo contra su adversario; y de que dicha batalla acaeció el día mencionado y en el lugar conocido por el Fahs al-Baracat (Llano de Alboreca), en las proximidades del castillo de Madà.»

La acción de García Fernández es sorprendente por dos razones. La primera es que sólo un día antes de recibirse la noticia en la corte cordobesa, una embajada castellana había confirmado la tregua en la propia Córdoba. Sin embargo, ésta ya había sido rota. al-Hakam II reaccionó rápidamente apresando a los embajadores —quienes ya habían iniciado su vuelta a Castilla— en Caracuel y llevándolos a prisión. Al año siguiente al-Hakam II atacó duramente la frontera del Duero. Por otro lado, también  llama la atención la profunda penetración de la tropas en el territorio musulmán, más de 100 km, que debieron partir de la fortaleza cristiana de Osma.

En cuanto a la localización exacta de Fahs al-Baracat, el propio texto dice que tienen que estar en las cercanías de la localidad soriana de Deza. Aunque existe una localidad en la provincia de Guadalajara, cerca de Sigüenza, llamada Alboreca, no parece que García Fernández atacara esta zona durante esta acometida. Helena de Felipe propone la localidad zaragozana de Bubierca, que estaría entre los castillos de Deza y Ateca (que entonces sería el castillo gobernado por Madà), la zona donde gobernaban los Banu Timalt o Timlit.1

1. Felipe, Helena de: Identidad y onomástica de los berebéres de Al-Ándalus. CSIC, 1997, pág. 168.