La iglesia de Santa Gadea o Santa Águeda de Burgos es parte importante del Poema del Mío Cid pues en ella sitúa el cantar el lugar donde Rodrigo Díaz de Vivar tomó juramento al rey Alfonso VI de que no había participado en ningún modo en el asesinato de Sancho II por Vellido Dolfos a las puertas de Zamora.

Santa Gadea (Burgos)
Santa Gadea (Burgos)

El romancero castellano también se hizo eco de este hecho:

En Santa Gadea de Burgos
do juran los hijosdalgo,
allí toma juramento
el Cid al rey castellano,
sobre un cerrojo de hierro
y una ballesta de palo.
Las juras eran tan recias
que al buen rey ponen espanto.

Romance XX, de de la Jura de Santa Gadea. Flor Nueva de Romances Viejos. Ramón Menéndez Pidal. Colección Austral, nº 100. 32ª edición. Madrid 1989, Espasa Calpe.

Y en él puede verse que ya se refiere al cerrojo de Santa Gadea. Así es, la tradición supone que este juramento lo hizo el rey sobre el cerrojo de la puerta principal principal de la iglesa de Santa Gadea.

Cerrojo de Santa Gadea (Burgos)
Cerrojo de Santa Gadea (Burgos)

Con el paso del tiempo, el objeto se convirtió en el lugar donde se juraba solemnemente cualquier cosa. El rito era simple: consistía en repetir una fórmula sacramental tocando con la mano el cerrojo. Su fama creció en la ciudad y llegó a ser objeto de superstición, tanto que el obispo de Burgos don fray Pascual de Ampudia (o de la Fuente), se vio obligado a mandar deshacer el cerrojo en el año 1500 y a tomar serias medidas para combatir las disparatadas fábulas y ridículas patrañas de que había sido objeto.

Esta medida no hizo desaparecer del todo la supertición. Francisco de Paula Mellado nos cuenta en su obra Recuerdos de un viaje por España (1849) que:

[…] Una pobre mujer que nos pidió limosna a la puerta del templo, nos aseguró con la mayor formalidad, que todos los días a media noche se oyen en sus bóvedas unos ruidos espantosos y que más de una vez se han visto en el cancel, las sombras del Cid y del rey, en la misma aptitud que tenían cuando el famoso juramento.

Mellado, Francisco de Paula, Recuerdos de un viaje por España, 1849. vol. 1. pág. 43.

Hoy en día el cerrojo de la puerta principal de Santa Gadea es moderno y fue realizado en el siglo XX por Ángel Cuevas.