En una reclamación conjunta, el Ayuntamiento de Pampliega (Burgos) y el Arzobispado de Burgos piden a la Diócesis de Toledo los restos del rey visigodo Wamba. Los restos se encuentran actualmente en la catedral toledana. El rey Wamba falleció en Pampliega en el año 688 y sus restos permanecieron en este municipio hasta que el rey Alfonso X ordenó su recogida y traslado a Toledo.

El rey Wamba se retiró al monasterio de San Vicente en Pampliega, actualmente desaparecido, el 14 de octubre del 680 y allí murió en el año 688. Su cadáver recibió sepultura ante la puerta de la iglesia del monasterio de San Vicente. En dicho lugar se encuentra hoy en día un monumento conmemorativo.

Allí permaneció hasta que, en 1274, Alfonso X el Sabio ordenó que sus restos mortales fueran trasladados a la iglesia de Santa Leocadia, ubicada junto al alcázar de Toledo, donde también habían sido trasladados los restos de su antecesor Recesvinto. A cambio, Alfonso X concedió el mercado franco y unos privilegios dignos de una ciudad realenga.

En 1845, los restos de sendos monarcas, introducidos en una arqueta de madera forrada de terciopelo carmesí, fueron trasladados a la catedral de Toledo, donde fueron depositados en el salón principal de la sacristía de la catedral, lugar en el que permanecen actualmente.

El Pueblo de los Dormidos

Como curiosidad, a Pampliega se la conoce como el Pueblo de los Dormidos porque, según la tradición, Alfonso X, deseando llevar a cabo el traslado de restos de Wamba que su padre no pudo hacer, tras varios intentos, que contaron con la oposición frontal de los pampliegueños, y tras conseguir una serie de privilegios, los habitantes de Pampliega «se hicieron los dormidos» mientras clérigos y algunos vecinos de la villa desenterraban por la noche los restos de Wamba.