El alcalde de Burgos, Daniel de la Rosa, ha anunciado una inversión de 2,3 millones de euros para la revitalización del Castillo, a través de un plan que pretende poner en valor la fortaleza.

El plan para dinamizar turística y culturalmente el Castillo de Burgos, a fin de convertirlo en un reclamo para visitantes y burgaleses, comenzará a trabajar a mediados del verano, arrancando unas obras imprescindibles para la puesta en valor de la fortaleza. También ajustadas a los objetivos culturales y turísticos que se ha marcado el Ayuntamiento, y que deberán completarse con tras iniciativas municipales en los entornos.

La presidenta de la Gerencia de Cultura y Turismo, Rosario Pérez Pardo, explicó que «los pliegos del contrato están elaborados, solo queda licitar las obras para poder comenzar este verano». El proyecto ‘Castillos en el aire’ de AJO Taller de Arquitectura fue el vencedor del concurso para elaborar el plan de explotación turístico-cultural que servirá para revitalizar el Castillo de Burgos, y el documento está en manos del área de Patrimonio de la Junta, que tendrá que darle el visto bueno.

El proyecto “Castillos en el aire”

El proyecto Castillos en el aire fue presentado por AJO Taller de Arquitectura y su propuesta más impactante es la de recuperar los volúmenes del antiguo alcázar medieval destruido tras la invasión napoleónica.

Esa es, quizá, la actuación más visible de todas las previstas, pero no la única, ni mucho menos. Y es que, la propuesta aborda una serie de intervenciones destinadas a poner en valor la antigua fortaleza, creando nuevos itinerarios interiores y espacios de interpretación, amén de la reparación de aquellos puntos más degradados del interior, como el pozo o el aljibe.

La idea pasa por adaptar una nueva entrada al recinto desde la antigua puerta sur, donde antaño se situaba la barbacana, dejando el actual acceso como punto de salida general y entrada para personas con movilidad reducida.

A partir de ahí, se crearán diferentes itinerarios en los que el visitante podrá hacerse una idea de la estructura y la historia del Castillo, origen de la ciudad.

Se trata, en suma, de una propuesta original y muy ambiciosa que pretende promover un cambio de percepción de la fortaleza y convertirla en un punto de interés, no solo para los turistas, sino también para los propios burgaleses. Para ello, más allá de las diferentes intervenciones constructivas, el proyecto se complementa con una propuesta de programación de actividades culturales, musicales y de representación histórica. Así, se prevén llevar a cabo visitas guiadas, talleres infantiles, actividades familiares, visitas virtuales y un largo etcétera.