El gobierno español recuperó el lunes 21 de enero de 2019 dos piedras esculpidas de valor incalculable procedentes de la iglesia visigoda de Quintanilla de Las Viñas (Burgos) y que están datados entre los siglos VII y XI.

Las piezas habían sido robadas por ladrones profesionales de bienes artísticos el año 2004 y se había perdido su rastro. En su hallazgo ha tenido singular importancia la acción de Arthur Brand, un experto holandés conocido como el Indiana Jones del mundo del arte por sus dotes de investigador. Las halló recientemente en el jardín de un aristócrata inglés, quien desconocía el verdadero valor de los relieves, y las entregó a la embajada de España en Londres en una ceremonia privada.

En 2010 un informador británico anónimo contactó con Arthur Brand y le indicó que “algo extraño” había aparecido en Londres. Sin embargo, el hombre moriría poco tiempo después sin revelar más pistas. Varios años de búsqueda más tarde, Brand descubrió que las piedras habían sido transportadas a Londres por un marchante de arte francés y puestas a la venta como decoración de jardín por más de 55.000 euros cada una. Se camuflaron bajo esa denominación para no levantar sospechas.

Declaraciones de Arthur Brand

“Pueden imaginar cuánto se sorprendieron al saber que la decoración de su jardín era, de hecho, obras de arte religioso españolas robadas y de un valor inestimable”, ha señalado el investigador a la agencia AFP. “Encontrarlas en un jardín tras ocho años de búsqueda es simplemente increíble”.

Las dos piedras esculpidas pesan unos 50 kilogramos cada una y han estado en verdadero peligro de desaparición. “Podrían haberse perdido para siempre”, subraya Brand, pues los propietarios quedaron tan impactados al conocer la verdad que quisieron tirar las obras de arte a un río y hacerlas desaparecer para siempre. “Felizmente, conseguimos convencerlos de que no lo hicieran”.

Fuente: AFP