La Audiencia Provincial de Burgos ha confirmado que la ermita de Quintanilla de la Viñas, que custodiaba los relieves robados en 2004 y recuperados el pasado mes de enero de un jardín de Londres, es propiedad de la Iglesia. 

Esta sentencia ratifica el fallo del Juzgado de Primera Instancia 6, que daba la razón al Arzobispado frente al Ministerio de Cultura y la Junta de Castilla y León, lo que significa que deben devolver, en concreto, los relieves, que regresaron al Museo de Burgos el pasado mes de febrero. Contra este sentencia no cabe recurso ordinario, aunque sí extraordinarios de casación o infracción procesal.

La sentencia hace un repaso histórico sobre la propiedad según la documentación aportada por la Iglesia para demostrar su propiedad. Entre el año 1712 y el año 1850 hay pruebas que demuestran que la ermita era de la Iglesia y no ha quedado demostrado que en 1836 pasara a manos del Estado como consecuencia de la desamortización de Mendizábal. Respecto al periodo entre 1850 y 1927, el tribunal considera que está probada también su propiedad, pese a que el Estado apeló al estado de abandono del monumento en aquella época.

Sobre el periodo de 1927 a los años 80, el tribunal señala que el hecho de que el Estado realizara obras no demuestra que fuera de su propiedad, a la vez que el decreto de expropiación de 1972 es una «prueba decisiva» de reconocimiento de que la ermita pertenecía a la Iglesia. En cuanto al último periodo, entre los años 80 y la actualidad, el tribunal señala que hay diversos elementos, como la inscripción de la ermita en la Guía Diocesana de Burgos de 1986, la denuncia por robo en, las gestiones para los traslados y exposiciones de los relieves, que apuntan a que la ermita es propiedad del Arzobispado.

La Audiencia Provincial concluye que ha quedado acreditado que la ermita pertenece a la Iglesia, por lo que los relieves que están en el Museo de Burgos también pertenecen al Arzobispado de Burgos.