La necrópolis medieval de San Juan de Raicedo, en el municipio de Arenas de Iguña (Cantabria) ya tiene fechas concretas. La importancia del enclave llevó a los arqueólogos Javier Marcos y Lino Mantecón a solicitar una prueba de Carbono 14 para datar ese hallazgo y los resultados certifican que las catas realizadas abren un arco de vigencia de esa necrópolis del 799 al 971 después de Cristo, prácticamente dos siglos de utilización.

El cementerio es anterior a la iglesia románica de San Juan de Raicedo, templo que data de la primera mitad del siglo XII. Esta no fue la iglesia original, que, por la disposición de las tumbas de la necrópolis, debería estar al otro lado de la actual carretera, más próxima a las lajas descubiertas.

En la actualidad se prepara un centro de interpretación del cementerio cristiano, un atractivo más para visitar Arenas de Iguña. El Ayuntamiento de Arenas de Iguña y la Dirección General de Patrimonio Cultural y Memoria Histórica del Gobierno regional financian las obras de adecuación de la necrópolis de San Juan de Raicedo para abrir en ese mismo lugar un área musealizada del mundo funerario medieval.