Durante este mes de junio de 2018 han comenzado, por fin, las obras de consolidación, restauración y mejora de la estabilidad y la estanqueidad del histórico monasterio de San Pedro de Arlanza (Hortigüela, Burgos), que financia el Ministerio de Cultura, con una inversión de 1,9 millones de euros. La ejecución de este ambicioso proyecto, que se prolongará hasta inicios del año 2020, corre a cargo de la empresa madrileña Bauen Empresa Constructora S.A, según el estudio redactado por las arquitectas María Aroca Hernández y María de Arana Aroca.

Las obras en el cenobio, uno de los hitos del origen de Castilla, han sido largamente demandadas desde la zona, pero ha sido la Asociación para el Desarrollo de Tierra de Lara la que en los últimos años ha impulsado el proyecto y logró el compromiso del Ministerio.

El proyecto de consolidación que va a permitir poder visitar todo el conjunto histórico, algo que actualmente es imposible por el riesgo que supone su estado de deterioro. En estas primeras jornadas, los trabajos se están centrado en las labores de limpieza del sótano, cubiertas y distintas zonas. Y paralelamente, se trabaja en el proyecto arqueológico, que lleva implícita una obra en un inmueble protegido. Hay zonas del monasterio que se están limpiando y donde aparecen piedras y otros elementos constructivos que tiene que catalogar, algunos de ellos sin importancia, pero otros que sí la tienen y que deben conservarse.

Las actuaciones permitirán, primordialmente, consolidar el inmueble y sus estructuras más endebles, y ampliar y garantizar las zonas de visitas. Actualmente en torno al 40% de la superficie monacal no puede recorrerse, ya que se considera que el tránsito o el acceso supone un riesgo para los visitantes, entre ellas, una de las partes del claustro mayor, que no se puede bordear. Con las obras de consolidación, la totalidad de San Pedro de Arlanza será opta para los turistas al corregir los riesgos estructurales, e, incluso, para las personas con movilidad reducida, ya que se plantea una actuación en ese sentido en la planta baja que facilitará el acceso.

Así, las principales actuaciones se centrarán en el tejado del claustro menor, con grandes goteras y que necesita actuación inmediata; en la consolidación de los muros para evitar desprendimientos, ya que están dañados por la acción del hielo y la vegetación, y la actuación en los dinteles de las puertas y el arreglo de diversas zonas donde actualmente está prohibida la visita.

La consolidación estructural de inmueble atraerá a un mayor número de visitas, no solo al monasterio sino a todo el entorno, y que según los datos aportados por Tierra de Lara, al año se sitúan en unos 15.000.

 

Abierto por Restauración

Por otra parte, desde el 2 de julio al 28 de octubre, el monasterio de San Pedro de Arlanza contará con visitas guiadas gracias al programa «Abierto por restauración» organizado por el Instituto del Patrimonio Cultural de España, destinado a conocer el desarrollo de obras que se llevan a cabo en bienes de interés cultural.

Las visitas son gratuitas, pero hay que inscribirse en el formulario a través de la página http://www.abiertoporrestauracion2018.es/