Durante este mes de septiembre, investigadores de la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid han comenzado la tercera campaña de excavaciones en el yacimiento de la ermita de San Nicolas de Sequera de Haza (Burgos).

El objetivo de esta campaña pasa por seguir excavando en la necrópolis, donde quedan al menos tres tumbas por investigar en profundidad; así como en una estructura ubicada en el interior de la ermita de la que no se tenía constancia y que ha despertado ciertos interrogantes. «No sabemos si está vinculada al horno de fundición localizado en las proximidades el año pasado o si se trata, por ejemplo, de una pila pare realizar bautismos por inmersión», puntualiza Polo, el director de las excavaciones.

El objetivo general es recuperar la memoria del conjunto medieval, que a la postre parece ser el origen del actual pueblo. De momento, se tiene constancia de la presencia de una comunidad de pequeño tamaño asentada de manera permanente en el entorno en los siglos VI y VII. Una época en la que habitualmente se ha pensado que las tierras del Duero estaban despobladas, pero que en realidad no lo estaban tanto. Hay constancia de la presencia de pequeñas comunidades en toda la comarca, dedicadas a actividades primarias que, una vez pacificado el territorio fueron buscando zonas más cómodas para vivir a la orilla de ríos y arroyos.

De esta forma, la ermita y la necrópolis de San Nicolás suponen un elemento clave para desentrañar toda la historia del entorno. Y por eso se les quiere poner en valor.