Como no podía ser menos, si el nombre de Castilla se debe a la presencia de castillos, son numerosos los castillos, fortificaciones y otras construcciones militares medievales que jalonan el territorio del antiguo condado de Castilla. Por desgracia no todos han llegado hasta nuestros días y otros no están en las mejores condiciones de conservación. pero, dentro de una ruta de castillos por España, no podrían faltar éstos que consideramos emblemáticos del origen de Castilla.

El castillo de Tedeja

El castillo de Tedeja, en las cercanías de Trespaderne, seguramente sea uno de los más antiguos de esta selección pues tiene cimientos de época romana. Recientemente restaurado y puesto en valor, sería uno de los principales de la Castella Vetula y guarda una de las pocas vías de acceso a la Merindades desde el sur. Cerca se encuentra el núcleo altomedieval de Santa María de Mijangos con restos de iglesia y necrópolis.

Fortaleza de Tedeja - Imagen aérea
Fortaleza de Tedeja – Imagen aérea

El castillo de Castrojeriz

Uno de los hitos de la expansión hacia el sur del condado de Castilla. Allá por el 882 los límites occidentales del condado alcanzan la antigua fortaleza de Castrojeriz, dominando el valle del río Odra hasta su confluencia con el río Pisuerga. El castillo ha sido recientemente consolidado y su visita nos enseña las distintas fases consecutivas además de poder disfrutar de una inmejorables vistas desde sus alturas.

Castillo de Castrojeriz desde el pueblo
Castillo de Castrojeriz desde el pueblo

El castillo de Cerezo de Río Tirón

Cerezo de Río Tirón fue cabeza de uno de los condados que acabaron integrados en el condado de Castilla, el condado de Lantarón y Cerezo. Esta antigua villa de origen prerromano, llamada Cerasio, conserva aún los restos de su alcázar en un altozano junto a otros numerosos restos de iglesias y edificios medievales. El castillo debió de ser la sede de los condes y del alfoz que posteriormente rigió.

Castillo de Cerezo de Río Tirón
Castillo de Cerezo de Río Tirón

El castillo de Burgos

Junto a Castrojeriz, Burgos marca el hito de la expansión del condado a fines del siglo IX, llegando a la ribera del río Arlanzón. La ciudad, fundada en el 884, se convertirá a partir del siglo X en la capital del condado castellano y, luego, del reino de Castilla. Su castillo ha sufrido numerosas transformaciones y sucesivas destrucciones, la última su voladura por las tropas napoleónicas.

Hoy en día se pueden visitar sus restos, siendo su mayor atractivo la vista a un pozo con una profundidad de unos 62 metros y está rodeado por una escalera de caracol cuya finalidad era proveer de agua a los ocupantes para así facilitar su vida en caso de asedio.

Grabado del castillo de Burgos en el siglo XVI
Grabado antiguo del castillo de Burgos

El torreón de Covarrubias

Covarrubias, villa que ejemplariza la conservación de la arquitectura popular castellana, conserva además uno de los escasísimos restos de arquitectura militar prerrománica de toda la Península Ibérica. Su torre, del siglo IX, llamada de Fernán González o de doña Urraca es una mole prismática que alberga alguna que otra leyenda de asesinatos y fantasmas.

Covarrubias
Covarrubias

El castillo de Haza

Fue el año 912 cuando los condes castellanos alcanzan por primera vez las orillas del río Duero. Roa, Clunia y San Esteban son integradas en el condado junto a la imponente localidad fortificada de Haza, en un mirador natural sobre el río Riaza.

Haza hoy en día es un pueblo casi deshabitado pero que conserva un patrimonio histórico envidiable. Merece la pena subir a ella y disfrutar de un paseo.

Restos del castillo de Haza
Restos del castillo de Haza

El castillo de San Esteban de Gormaz

Hemos elegido este castillo de San Esteban de Gormaz como símbolo de la resistencia del condado de Castilla frente a las tropas musulmanas en su frontera sureste. Fue la zona en la que más enfrentamientos hubo y, si bien los restos conservados no le hacen justicia, sí son un símbolo de las dificultades del condado castellano para hacer frente a un enemigo mucho más poderoso. Se encuentra a medio camino entre el bien conservado castillo de Peñaranda de Duero y la imponente fortaleza califal de Gormaz.

Castillo de San Esteban de Gormaz
Castillo de San Esteban de Gormaz

El castillo de Peñafiel

Por último, hemos elegido el castillo que marcaba el límite suroccidental del condado de Castilla allá por el siglo X y que hoy en día es sin duda uno de los mejor conservados de toda España. Se trata del castillo de Peñafiel, Penna Fidele en latín, fortaleza incorporada al reino de León hacia el 943 por el primer conde de Monzón, Ansur Fernández, a fines del siglo X pasó a depender de los condes de Castilla.

Está adaptado a la estructura de un cerro testigo que domina los valles fluviales de los ríos Duratón y Botijas en su confluencia con el Duero. La primera edificación data del siglo X, reestructurándose en el XI. Fue restaurado por don Juan Manuel y es construido nuevamente en el siglo XV. Actualmente alberga el Museo Provincial del Vino.

Castillo de Peñafiel
Castillo de Peñafiel