Según las crónicas andalusíes medievales, en el año 881, reinando el emir omeya Muhammad I, se produjo en el sur de la península un intenso maremoto o tsunami que causó numerosos daños en gran parte de la costa sur y suroeste de la península Ibérica y que incluso se sintió en el norte cristiano. El temblor provocó el derrumbe de numerosos edificios públicos y muchos pueblos desparecieron por hundimiento ocasionando una gran perturbación en toda la península.
 
Siguiendo a José Antonio Conde, quien toma noticias de numerosos cronistas musulmanes que citan este terremoto:
 
En el año 267 H, día jueves, veintidós de la luna de shawwal, tembló la tierra con tan espantoso ruido y estremecimiento, que cayeron muchos alcázares y magníficos edificios, y otros quedaron muy quebrantados, se hundieron montes, se abrieron peñascos, y la tierra se hundió y tragó pueblos y alturas, el mar se retrajo y apartó de las costas, y desaparecieron islas y escollos en el mar. Las gentes abandonaban los pueblos y huían a los campos, las aves salían de sus nidos, y las fieras espantadas dejaban sus grutas y madrigueras con general turbación y trastorno: nunca los hombres vieron ni oyeron cosa semejante.
 
Se arruinaron muchos pueblos de la costa meridional y occidental de España. Todas estas cosas influyeron tanto en los ánimos de los hombres, y en especial en la ignorante multitud que no pudo Al-Mundir persuadirles de que eran cosas naturales, aunque poco frecuentes, que no tenían influjo ni relación con las obras de los hombres ni con sus empresas, sino por su ignorancia y vanos temores, que lo mismo temblaba la tierra para los muslimes que para los cristianos, para las fieras que para las inocentes criaturas. De acuerdo con el rey Muhammad concertó Al-Mundir treguas con el rey de los cristianos, que envió a Córdoba sus mensajeros (embajada de Dulcidio) que fueron acompañados de caballeros muslimes.1
 
El cronista Ibn Idari del siglo XIII en su al-Bayan al-Mugrib nos refiere:
 
Entre las maravillas de este año (267H) está lo que cuentan ar-Razi y otros. Dicen: “La tierra se estremeció en Córdoba por un fuerte terremoto y se levantó viento cuando la oración de al-magrib, desencadenándose una nube portadora de tinieblas, truenos y relámpagos. […] A consecuencia de este terremoto se estremecieron los alcázares y las montañas, y la gente huyó a los descampados, suplicantes a Dios Altísimo. [La intensidad de] este terremoto abarcó desde el mar Mediterráneo hasta lo más septentrional y hasta la más alejada tierra politeísta, sin experimentar por eso variación”. 2
 
El cronista marroquí del siglo XIV Ibn Abi Zar en su obra Rawd al-Qirtas nos describe así el temblor:
El año 267, el jueves, 22 de shawwal, hubo un terremoto grande; cuál no oyeron los hombres de otro igual; se arruinaron con él los castillos, se abrieron las peñas y las montañas, y huyó la gente de las ciudades al campo por causa de la terrible conmoción de la tierra y de la caída de techos, muros y casas; abandonaron los pájaros sus agujeros y sus crías y  vagaron  por el aire algún tiempo, hasta que cesó el terremoto. Fue general este temblor en al-Magrib, desde Tremecén hasta Tánger, y en todo el país de al-Andalus, en sus playas y en sus montañas, desde el mar Mediterráneo hasta el extremo occidente; solo que de él no murió nadie por la bondad de Dios con sus criaturas.
 

Fecha, epicentro e intensidad

La primera referencia cristiana, seguramente siguiendo a las fuentes musulmanas, es de Juan de Mariana quien en 1601 refiere que:
Solo el año ochocientos y ochenta y uno, en toda España ovo temblores de tierra, con daño y destroço de muchos edificios. 3
 
El terremoto ya formó parte del catálogo de sismos más antiguo que se conoce: Terra tremante o vero continuatione de terremoti dalla creatione del Mondo fino al tempo presente de Marcello Bonito (1691).
 
Según los datos de los cronistas musulmanes, el maremoto se produjo el 22 del mes de shawwal del año 267H, que correspondería al 25, 26 o 27 de mayo del 881 (según diversas tablas de conversión que no siempre son exactas ni coincidentes entre sí), aunque habitualmente se suele datar el 26 de mayo. Sin embargo, algunos investigadores han proporcionando otra fecha, el 10 de junio de 881, siguiendo a M. Sánchez Navarro-Newmann, que seguramente se equivocó en la conversión.4 Esta misma fecha errónea tiene en el catálogo de Tsunamis en las Costas Españolas.
 
 
En cuanto al epicentro y la intensidad hay diferentes hipótesis. Sánchez Navarro-Newman le asigna el grado X-XI en la escala sismológica de Mercalli (en torno a 7 en la escala Richter). Munuera lo localiza en el sur de Portugal (37.5º N, 8º W)5; Portier y Taher asignan a este terremoto el grado X y lo sitúan en Andalucía, Marruecos y Argelia. Mezcua y Martínez-Solares dan una intensidad IX-X y sitúan el epicentro en el Golfo de Cádiz (36º N, 8º W)6 y en el mismo sitio pero sin coordenadas específicas en su posterior catálogo de 2002.7

 

Registro arqueológico

En julio del 2018 expertos de la Universidad Autónoma de Madrid y de la Universidad de Cambridge han estudiado unos restos arqueológicos en la calle Real de localidad malagueña de Estepona y han confirmado que se registró un tsunami en el siglo IX, aproximadamente sobre el año 881 e incluso han advertido que pudo precederle otro entre los siglos I al IV. Se trataría del primer y único registro geoarqueológico existente de un tsunami en el sur de España en esas fechas.

El doctor de la Universidad Autónoma de Madrid Carlos Arteaga, que está coordinando estos trabajos, considera que el primero de los maremotos correspondería a la época romana. Después los sedimentos demuestran que se formó una duna, se estabilizó el terreno y posiblemente se produjo el segundo de los maremotos en el siglo IX. «Hasta ahora no había ningún indicio de este tsunami, sólo fuentes documentales de la época árabe», aclaró el doctor.

Ver noticia en Diario Sur

 

 


  1. Tomado de Conde, José Antonio: Historia de la dominación musulmana, 1820-21, vol. I, cap. 55, p. 310
  2. Souto, Juan A.: El emirato de Muhammad I en el Bayan al-Mugrib de Ibn Idari, Anaquel de Estudios Árabes, VI, 1995
  3. Mariana, Juan de: Historia General de España, Toledo, 1601, Libro 7, Capítulo 19
  4. Sánchez Navarro-Neumann, J. M. Lista de los terremotos más sentidos en la Península Ibérica, pág. 12. 127
  5. Catálogo de Tsunamis en las Costas Españolas, 2003, Instituto Geográfico Nacional
  6. Munuera, J.M. (1963). Datos básicos para un estudio de la sismicidad en el área de la península Ibérica (Seismic Data), Memoria 32. Madrid: Instituto Geográfico y Catastral.
  7. Mezcua, J. & J. M. Martínez-Solares (1983), Sismicidad del área Ibero Mogrebí . Publicación 203. Madrid: Instituto Geográfico Nacional.
  8. Martínez-Solares, J. M. & J. Mezcua (2002), Catálogo sísmico de la península Ibérica (880 a.C.–1900). Monografía 18, Madrid: Instituto Geográfico Nacional.