La alianza de Almanzor con su suegro Galib comenzaba a erosionarse. La causa era el poder casi absoluto de Almanzor que había enclaustrado a Hisham II con la connivencia de su madre y que estaba construyendo su lujosa residencia de Medina al-Zahira con visos de ser el verdadero centro de poder del califato. Galib, como defensor a ultranza de los omeyas, no veía con buenos ojos el poder que estaba acumulando su yerno.

Según el Dikr:

La octava, la campaña de al-Buhayra (La Laguna)

Y según al-Udrí:

Partió Muḥammad ben Abí ‘Amir en la primavera, y fue la gazúa en la que traicionó a su suegro Galib, mawla de al-Nasir li-din Allāh, en el castillo de Atienza. Partió de la mezquita aljama después de la oración del viernes, a trece noches pasadas del mes de ramadán del año 369H, o sea, dos días pasados del mes de abril. En ella hizo una entrada ligera, después de las desavenencias, en Castilla. Volvió el jueves 9 de du-l-qa’da, a los 56 días.

La campaña por tanto tuvo dos momentos bien diferenciados. En un primer momento, un desencuentro con Galib en Atienza. Y, a continuación, una incursión por tierras del condado de Castilla.

Enfrentamiento con Galib en Atienza

Almanzor y Galib se habrían reunido a mediados de abril del 980 en una de las fortalezas de éste último en la frontera, Atienza. En ella Galib había preparado un banquete para recibir a Almanzor. Pero, una vez juntos, estalló una fuerte discusión entre ambos que así narra el Nafh al-tib de al-Maqqarí:

Galib lo insultó diciendo:”¡Perro! ¡tú eras el que ha corrompido el reino y arrasado las fortalezas, arrogándote el poder del Estado!”. Desenvainó entonces la espada y la descargó sobre él; pero, habiendo retenido su mano uno de los presentes, el golpe perdió fuerza y solo le produjo una herida en la cabeza. Ibn Abí ‘Amir se lanzó desde lo alto de la fortaleza temiendo ser rematado. Dios sentenció que encontrara algo en el aire que le evitó perecer y su gente lo trasladó y cuidó hasta que sanó.

Según el A’mal al-a’lam de Ibn al-Jatib:

[…] el ataque le ocasionó una herida que le cortó algo los dedos y dejó una gran señal en su sien.

Habiéndose salvado Almanzor de la muerte por los pelos, gracias a que Jalaf ben Yamin, cadí de Medinaceli, había sujetado la mano de Galib, comenzaron los enfrentamientos entre ambos. Galib se hizo fuerte en Atienza y estableció una alianza con los castellanos para enfrentarse a Almanzor. Galib acabó asesinando al cadí que había evitado que matara a Almanzor.

Mientras tanto, el háyib atacó Medinaceli, donde se encontraba la casa de Galib y sus hijos. Se apoderó de ella e hizo un gran botín, distribuyéndolo todo entre su ejército sin quedarse nada para él.

Ataque contra Castilla

Antes de volver hacia Córdoba y seguramente aprovechando la toma de Medinaceli, y quizás en represalia por el apoyo castellano a Galib, Almanzor se dirigió hacia el condado

Martínez Díez propone que al-Buhayra se corresponde con el pago de Las Lagunas, en el término de Villálvaro (Soria) unos 9 kilómetros al norte de San Esteban de Gormaz.

Tras esta breve incursión volvió a Córdoba pero dispuesto a continuar el enfrentamiento con su suegro, como ocurrió poco después en su décima campaña.


Bibliografía