A las afueras, a unos 1.500 m. del centro de la localidad palentina de Perazancas de Ojeda se encuentra una preciosa ermita románica dedicada a San Pelayo.

El edificio actual, construido en el siglo XII, se hizo sobre otro de época anterior, visigodo o de la época de repoblación, del cual se conservan algunos elementos que hoy en día están integrados en la ermita. Este hecho está corroborados por la conservación de dos capiteles prerrománico y también por la existencia de una necrópolis altomedieval en su exterior, objeto de una intervención arqueológica en 1996.

Sobre los restos de este primer templo se construyó el actual románico. Existe una inscripción empotrada en el interior del muro norte según la cual, en tiempos del rey leonés Alfonso VI un abad de nombre Pelayo (Pelagio) mando levantar en la era 1114 (año 1076) y en honor de su santo homónimo la iglesia que actualmente vemos, probablemente relacionada con un modesto establecimiento de carácter cenobítico. El texto dice exactamente:

IN NOMINE DOMINI NOSTRI IHESU CHRISTI SUB HONORE SANCTI PELEG, PELAGIO ABAS FECIT IN ERA MCXIIII OBSTINENTE REX ILLEFONSUS IN LEGIONE

Lápida datada en 1076 de San Pelayo de Perazancas
Lápida datada en 1076

A la derecha se adivina un grabado que bien podría hacer referencia a San Pelayo o al abad Pelayo.

Grabado de una persona en la lápida de San pelayo de Perazancas
Grabado de una persona en la lápida

Sin embargo, según Navarro García en su Catálogo Monumental de la Provincia de Palencia (1939), sin citar la fuente, esta lápida vendría de la ermita de la desaparecida ermita de San Cristóbal.

Hay que esperar a un documento fechado en 1186 para confirmar la fundación de un monasterio en Perazancas (Pedrasancas) por parte de María Fernández y su madre Urraca dedicado al propio San Pelayo, cenobio éste que, apenas trece años después, sería donado por el monarca Alfonso VIII al vecino monasterio femenino de San Andrés de Arroyo.

Detalle del ábside de San Pelayo de Perazancas
Detalle del ábside de San Pelayo de Perazancas

El templo se compone de un ábside semicircular y una nave rectangular. El ábside es uno de los primeros ejemplos románicos de la zona y combina decoraciones de influencia lombarda y taqueado jaqués. En el interior destacan sus pinturas murales, de las más relevantes del románico castellano-leonés.

Capiteles prerrománicos de San Pelayo de Perazancas

Capiteles prerrománicos de San Pelayo de Perazancas de Ojeda
Capiteles prerrománicos de San Pelayo de Perazancas de Ojeda

En concreto se trata de dos capiteles que actualmente se encuentran en la portada occidental, rematando las columnas y debajo de sendos cimacios..

Capitel prerrománico izquierdo de San Pelayo de Perazancas
Capitel izquierdo
Capitel prerrománico derecho Ermita de San Pelayo en Perazancas de Ojeda
Capitel derecho

Ambos disponen una típica decoración vegetal de hojas, imitando a los capiteles corintios. El cimacio de la izquierda tiene un epígrafe fragmentado que dice

ERA M…APAS…/…OBONORE…PELAII,

que puede que haga referencia también a la fundación del templo.