La ermita de Santa Lucía de Gerrika, también llamada Santa Lucía de Garay de Guerrica, esta situada en el barrio de Gerrika, junto al caserío Santa Lucía, en el municipio vizcaíno de Munitibar-Arbatzegi-Gerrikaitz. Pasa por ser uno de los monumentos religiosos más antiguos de Vizcaya. Su estado de conservación es bueno, pues fue renovada en 1960. Hasta entonces las losas del suelo eran de tierra cocida, hoy en día son de terrazo.

Es un edificio sencillo pero amplio, de planta cuadrangular (12,50 x 12,15 m) con cubierta a dos aguas. Su aparejo es de mampostería salvo las esquinas y accesos de sillería, así como una espadaña de vano con campana y cruz en relieve. El acceso principal es a través de un arco conopial. Anteriormente tuvo un acceso a los pies, hoy tapiado, adintelado con una losa bajomedieval. En la fachada principal presenta tres ventanas adinteladas de moderna construcción y diferentes tamaños.

Interiormente presenta un techo abovedado y alberga un retablillo neoclásico de orden dórico, con dos pequeñas columnas pintadas imitando al mármol que sujetan un dintel adornado con triglifos y metopas sobre el que va el remate a modo de frontón clásico recortado. Bajo el dintel se conserva una fina imagen de Santa Lucía. Hay también imágenes de San Antonio y de la Inmaculada Concepción.

Su fábrica actual es por lo tanto de origen neoclásico pero se construyó sobre un recinto religiosos anterior, de época prerrománica, tal y como atestiguan excavaciones arqueológicas.

Su antigüedad queda demostrada por los restos arqueológicos hallados a su alrededor. Desde los sepulcros medievales que menciona Iturriza que vio¹, dos de los cuales de tradición románica menciona Ibarra que se conservan en el claustro de Ziortza y en el museo arqueológico de Bilbao; hasta una ventana y un dintel, que en realidad es una losa sepulcral, ambos correspondientes a un poblamiento en época bajomedieval.

Ventana prerrománica y otros restos

Lo más interesante de la ermita es la existencia de una ventana prerrománica, datada entre los siglos X y XI. Dicha ventana estaba originalmente oculta por un revoque. Se descubrió en 1986 y solo era visible desde el interior de un desván de la vivienda que está adosada a la cabecera de la ermita. El 15 de noviembre de 1986 se extrajo y se llevó a su actual emplazamiento en el interior de la ermita.

 

Ventana prerrománica Santa Lucía de Gerrika

Ventana prerrománica Santa Lucía de Gerrika.

Imagen tomada de Boletín Kobie nº 4 – La arquitectura prerrománica vizcaína

La ventana está tallada en una única pieza casi regular. Tiene un hueco central rectangular dividido por dos ajimeces fusiformes. Alineados con los tres vanos, aparecen en la parte superior tres óculos, de forma similar a otras ventanas del prerrománico vizcaíno en particular y norteño en general. Las dimensiones de la ventana son 65cm. de alto, por 52 de ancho y 12,5 cm. de grueso.

Yacimiento arqueológico altomedieval

Excavado en 2006, la intervención ha permitido registrar un pequeño templo de planta rectangular, que combinaría en su estructura muros de piedra y madera. El extremo oriental de la iglesia era de piedra, habiéndose conservado los restos del cierre sur y la zanja de robo del muro norte. El muro de piedra tiene un grosor de 83 cm., con una longitud de 216 cm. Hacia el oeste la estructura sería de madera, asentada en agujeros de poste y en bases de piedra. Este edificio tiene una cronología de los siglos X-XI y sería al que perteneció originalmente la ventana prerrománica antes descrita.

De su cementerio se conservan losas agujereadas características de la zona y un sepulcro de piedra donde debió ser enterrado uno de los miembros más destacados de la comunidad aldeana. De la parte más antigua, entre los siglos VIII y IX, los investigadores han encontrado varias sepulturas excavadas, además de agujeros tallados en la roca de difícil interpretación. Se han descubierto algunos esqueletos. Uno de ellos portaba un anillo, un aro de bronce sin decoración especial.

En el siglo XI, el cementerio se abandonó y la iglesia se convirtió en una ermita dependiente de la colegiata de Zenarruza, en Bolibar. Posteriormente se excavó en su interior, en el sustrato natural, un horno para fundir campanas.

También se ha hallado un silo o almacén de grano comunitario, el más más antiguo de cuantos han sido hallados en Vizcaya. La estructura, de 1,10 metros de diámetro y más de dos metros de profundidad, se empleaba para el almacenamiento de los excedentes agrarios de la comunidad de aldeanos que residían en el barrio de Gerrika en los siglos X y XI. En el agujero se acumulaba el diezmo que se pagaba a la iglesia, con la particularidad de que los dueños del templo eran los vecinos, por lo que ellos mismos mantenían la propiedad del alimento.

En un momento aún por determinar, el templo fue desmantelado hasta sus cimientos y se igualó el terreno con una capa de arcilla sobre la que se construyó la ermita actual.

Tradiciones

Según relata el historiador vasco de finales del siglo XVIII Juan Ramón de Iturriza², el 15 de agosto del año 968, estaban reunidos en el cementerio de dicha ermita, entonces iglesia, los caballeros, escuderos y diviseros más importantes de Vizcaya. Al terminar el sacerdote de comulgar, a la vista de todos, descendió velozmente una hermosa águila coronada y tomó una calavera humana con sus garras.

Después de alzar de nuevo el vuelo la dejó caer en un lugar boscoso donde poco más tarde se construyó la primitiva abadía de Zenarruza, al considerar este acontecimiento como sobrenatural. Es seguro que la leyenda no es sino un intento de explicar el prestigio adquirido por la colegiata.

  1. Juan Ramón de Iturriza y Zabala: Historia General de Vizcaya (escrita en 1787), Edición de 1885, pag. 98.
  2. Juan Ramón de Iturriza y Zabala: Historia General de Vizcaya (escrita en 1787), Edición de 1885, pág. 253.