[s. IX]

Háyib del emir Muḥammad I (857 – c. 870)

Sucedió en el cargo de háyib a ʿĪsà b. Šuhayd en el año 857. Al contrario de la fama de eficiente que tenía el anterior chambelán, ʿĪsà b. al-Ḥasan era más descuidado y menos honesto. En el Muqtabis II se hace esta semblanza de él:

[…] ʿĪsà b. al-Ḥasan era un abandonado y lo más alejado de la elegancia en el servicio; le dominaba el descuido de su aspecto, a pesar que sus ingresos en sus negocios y las rentas que obtenía de ellos eran suficientes para la mejor situación y estado. Sus opiniones las tomaba de los que tenían mejor preparación y acierto, y si se veía caer en un asunto sin éxito, su mejor salida era el pretexto más a mano.

En la corte tenía una amplia oposición entre los visires y otros altos cargos de gobierno, encabezados por quien sería su sucesor Hāšim b. ʿAbd al-’Azīz. Éstos trataron en varias ocasiones indisponer al háyib contra el emir, aunque sin éxito.

En el 245H (859), Īsà b. al-Ḥasan encabezó la expedición contra los vikingos en las inmediaciones de Sevilla; y volvió a hacerlo en el año 247H (861).

Una de sus últimas acciones fue contra Álava y Castilla en el año 251H (865). La aceifa estaba dirigida por al-Munḏir, hijo de Muhammad y el háyib fue el caíd de la misma. En ella se produjo la batalla de la Morcuera, en la que participó el conde Rodrigo de Castilla, victoriosa para los andalusíes.

No existen más noticias de este emir ni se sabe con certeza cuando fue sustituido en el cargo por Hāšim b. ʿAbd al-’Azīz quien el 261H (875) ya comanda una expedición y parece tener ya el cargo de háyib.