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ʿAbd al-Raḥmān ben Waddah, rebelde en Lorca

por Javier Iglesia Aparicio
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Castillo de Lorca

[¿? – Córdoba, 14 noviembre 934]

Rebelde en Lorca durante los gobiernos de ʿAbd Allāh y ʿAbd al-Raḥmān III.

ʿAbd al-Raḥmān ben ʿAbd Allāh ben Muḥammad ben al-Hussain ben Waddah ben Yaḥyà al-Waddah era cliente de ʿAbd al-Malik ben Marwān y gobernaba la ciudad de Lorca, en la cora de Tudmir.

Durante el emirato de ʿAbd Allāh (888-912) se rebeló en la ciudad de Lorca. No se sabe el momento exacto, pero sería en elgún momento entre el fin de la revuelta de Daysam ben Ishaq en Lorca (c. 896) y el 912. Según las crónicas medievales musulmanas, se debatió en numerosas ocasiones entre la rebeldía y la obediencia.

Sin embargo, parece que no todos en Lorca estaban de acuerdo con su gobierno. Según al-Udrí, hubo una trama que decidió poner la ciudad en manos de ʿAbd al-Raḥmān III, nieto y sucesor de ʿAbd Allāh.

Pero Ibn Waddah fue avisado de la conspiración y mató a todos los implicados excepto a uno llamado Ibn Bustagir y a su primo, quienes huyeron a Murcia.

Sin embargo, cuando ʿAbd al-Raḥmān III atacó Lorca en el año 924, Ibn Wallad pidió el perdón (amán) que le fue concedido. Pero se le ordenó dirigirse a Córdoba junto a toda su familia y sus bienes. Asimismo, tuvo que devolver los bienes que había confiscado a Ibn Bustagir.

En al-Muqtabis V se cuenta su entrada en Córdoba, además de dar una semblanza de él:

Entró en ella (Córdoba) en un día famoso, en el que se congregó la gente para verle. Era muy corpulento y tenía una gran barba que, por su tamaño, se hizo famosa entre la gente y objeto de sus comentarios; del mismo modo les sorprendió un perro enorme que venía de frente con él, delante de sus cargas, sujeto con una cadena y amaestrado. Se dijo de él que lo utilizaba para ejecutar a la gente.

Un poeta de Córdoba le dedicó los siguientes versos mordaces:

A Córdoba ha venido Ibn Waddah,
con el perro por delante, pero el perro no importa;
vino arrastrando por el suelo la barba:
a veces se le veía, a veces lo ocultaba;
su producto diario bastaría,
sin mengua, a setenta caras;
su carga de lana y pelo, tejida,
con su abundancia podría vestir a los pobres.

En Córdoba ejerció los cargos de caíd y de gobernador.

Según al-Udrí, Ibn Waddah murió en Córdoba el viernes, a dos días pasados de du-l-hiyya del año 322H (14 de noviembre del 934).


Bibliografía

Gaspariño García, Sebastián: Historia de al-Ándalus según las crónicas medievales. Tomo X: Rebeldes del emirato, Ed. Fajardo el Bravo, Lorca, 2009.

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