‘Abd Allah o Abu Muhammad ‘Abd Allah ben Muhammad (en árabe أبو محمد عبد الله بن محمد),

[Córdoba, 844- Córdoba, 15 octubre 912]

Emir omeya de Al-Ándalus (888-912)

Tras la muerte de su hermano al-Mundir, levantó el sitio de Bobastro y se fue a Córdoba. La situación del emirato era muy grave, con sublevaciones de mozárabes, muladíes y parte de la nobleza árabe, que provocaron la fragmentación del poder político de tal forma que al final del emirato, ‘Abd Allah sólo controlaba un área alrededor de Córdoba.

De carácter piadoso, humilde y estudioso del Corán, la historia y la poesía, no le tembló la mano al ejecutar a dos hermanos y a su propio hijo al-Mutarrif. Empleó la diplomacia para acabar con la rebelión de Omar ben Hafsun y le ofreció el gobierno de Rayya (Málaga), pero Omar ya dominaba una gran extensión de terreno y aspiraba a gobernar todo Al-Ándalus desde su cuartel general de Écija. Además Omar comenzó a fortificar Poley, a las puertas de Córdoba. Ante esta situación, ‘Abd Allah decidió enfrentarse a Omar a pesar de tener tropas inferiores, pero le venció (891) y recuperó el control de varias plazas. Sin embargo, volvió a perderlas en los años sucesivos en los cuales los enfrentamientos con Omar se sucedieron.

Las rebeliones se extendían: Elvira, Granada, los Ibn Hachchach de Sevilla, los Banu Qasí y Lope ben Tarbish en Toledo, los Ibn Marwan en Badajoz, etc. Y además, mientras tanto, Alfonso III ampliaba sus territorios sin que pudiera oponérsele.

Además no tuvo suerte en su propia familia. Había pensado en su hijo Muhammad como sucesor, pero éste fue asesinado por otro hijo, al-Mutarrif, el cual fue ejecutado. Entonces ‘Abd Allah eligió a ‘Abd al-Rahman, hijo de Muhammad, como sucesor.

‘Abd Allah murió el 15 de octubre de 912.