‘Abd al-Wahid ben Yazid al-Iskandaraní (s. IX)

Militar de al-Ándalus. General del ejército cordobés durante el emirato de ‘Abd al-Rahmán II.

En el 840 combate y derrota al rebelde de los Banu Qasí Musà II ben Musà, quien se había aliado con el rey de Pamplona, Íñigo Arista. En el 841, mientras el príncipe Al-Mutarrif, hijo de ‘Abd al-Rahmán II, dirigía una aceifa en territorio gallego, el general Abd al-Wahib ibn Yazid al-Iskandaraní se adentró en territorio catalán, asoló la comarca catalana de Osona. Así lo narra Ibn Idhari en su al-Muqtabis:

«Año 226 [31 oct. 840 – 20 oct. 841]. En él llevó la aceifa contra el país de los francos conducida por Abdalwahid ben Yazid Aliskandarani, llevando como secretario a Abddallah ben Kulayb ben Talabah. Atravesaron la Sierra y se metieron en el llano, avanzando lejos y golpeando reciamente pues, tras devastar Tudmir, conquistaron Ausona y Trtanah [Taradell] en el mes de dulqadah, infligiendo grave daño a la cristiandad. Esta aceifa fue comparada con la de Narbona, anteriormente citada, en tiempos del emir Hisam, por su gran importancia y gran botín.»

Fue uno de los principales defensores de Sevilla durante la incursión vikinga del año 844. Los vikingos (mayus en las fuentes musulmanas) llegaron en septiembre y durante todo el mes de octubre de 844se dispersaron por la campiña sevillana y el Aljarafe, sembrando el terror, destruyendo y obteniendo un buen botín y prisioneros. A comienzos de noviembre el emir logró reunir a todos los contingentes andalusíes y ordenó salir hacia Sevilla un cuerpo de caballería con sus mejores generales: ´Abd Allah ben Kulayb, Muhammad ibn Rustum y el propio ´Abd al-Wahid al-Iskandaraní. Tomaron posiciones en la zona alta del ash-Sharaf (Aljarafe). A este gran ejército se unió pronto un cuerpo de infantería. Tras varios enfrentamientos terrestres los vikingos fueron derrotados y obligados a retirarse.