[¿? – Valencia, 1094]
Rey de la taifa de Valencia (diciembre 1093 – febrero 1094)

Pertenecía a la familia de cadíes de los Banu Wayib, presentes en Valencia al menos desde el siglo X.

Esta familia era una de las impulsoras de la alianza con los almorávides y contribuyeron al derrocamiento de al-Qadir, tras el cual tomó el poder Yaafar ben Yahhaf, a quien apoyaban los Banu Wayib.

Pero el discurrir del asedio que Rodrigo Díaz, El Cid, inició en julio del 1093 sobre Valencia va a provocar disensiones dentro de ese bando que apoyaba el dominio almorávide.

Las negociaciones entre castellanos y valencianos condujeron a un principio de acuerdo para hacer evacuar a los almorávides presentes en el alcázar la ciudad, que se concretó en agosto de 1093, con la salida de los beréberes hacia Denia y el restablecimienṭo de la tutela castellana sobre la ciudad, que seguía bajo el mando de Yaafar, a quien Rodrigo Díaz propuso someter a los gobernadores de las plazas menores de la región para que pudiera hacer frente a los pagos a los que se había comprometido.

En diciembre de 1093 la proximidad de un fuerte ejército almorávide hizo que el bando partidario de apoyarlos, con los Banu Wayib a la cabeza, forzara a Yaafar a cerrar las puertas a los representantes castellanos, a la espera de la llegada de los norteafricanos, y depuso a éste del poder, entregándolo Abu Muhammad ben Wayib, mientras el cadí se refugiaba en su residencia para no ser objeto de violencia.

Mientras tanto, el Cid reunió en sus manos las rentas de las poblaciones cercanas a Valencia. Las malas condiciones de vida y la falta de ayuda llevaron a los habitantes de la ciudad a deponer a los partidarios de los almorávides y a devolver el control de la ciudad a Ibn Yahhaf (febrero de 1094), que aceptó una condición impuesta por el Campeador y expulsó a los más destacados partidarios de los almorávides de la ciudad, que fueron entregados al castellano. Sin embargo, las conversaciones para una paz definitiva fracasaron, y el cerco de la ciudad fue reanudado con mayor violencia.

El Cid llegó a un acuerdo con el cabecilla de los Banu Wayib, que le había sido entregado por el propio dirigente de Valencia, y se concitó con él para que entrara en la ciudad, la levantara contra el antiguo cadí y se convirtiera en el rey de la taifa. Sin embargo, Yaafar consiguió sofocar la revuelta y ejecutó a su enemigo.