[Valencia, c. 1050 – Valencia, 6 junio 1085] En árabe أبو بكر بن عبد العزيز

Rey de la taifa de Valencia (1075-1085)

Su nombre completo es Abu Bakr Muhammad ben ‘Abd al-Aziz ben al-Mansur ben Abi Amir. Hijo de ‘Abd al-Aziz ben ‘Abd al-Rahman, rey de Valencia, y por lo tanto nieto de ‘Abd al-Rahmán Sanchuelo y bisnieto de Almanzor.

Hermano de anterior rey amirí de Valencia, ‘Abd al-Malik ben ‘Abd al-Aziz al-Muzaffar. Tras su deposición, Valencia había sido gobernada por Ibn Rawbás en nombre de Yahya al-Ma’mún, soberano de Toledo.

Sublevación contra Toledo e inicios del gobierno de Abu Bakr

Pero cuando muere al-Ma’mún (1075) Abu Bakr se sublevó contra el dominio toledano. Encarceló a Ibn Rawbás y, sin ninguna oposición por parte de los valencianos, se hizo con el poder de la taifa valenciana.

Pero, prudentemente, mantuvo una política de apaciguamiento con el rey toledano, y no adoptó título alguno propio del poder soberano ni sobrenombre honorífico que pudiera provocar a al-Qadir. Mantuvo el simple título de visir y acuñó moneda con el nombre de al-Qadir.

Dirham acuñado en 1077 en Valencia
Dirham acuñado en 1077 en Valencia

Su reinado se desarrolló en una paz relativa, aunque bien es verdad que sus dominios eran sensiblemente inferiores a los de sus antecesores. Abu Bakr sólo reinó sobre la ciudad de Valencia y su huerta.

Abu Bakr destacó por su equidad y la buena administración de sus territorios, siguiendo una política neutral ante las luchas entre las diferentes taifas. Sin embargo, como su padre, se preocupó por reparar y fortificar las murallas de la ciudad de Valencia.

De este modo lo narra la Crónica anónima de los reyes de taifas:

Cuando al-Ma’mún marchó de Valencia este Abu Bakr se sublevó en ella, apresó a su lugarteniente, el visir Ibn Rawbás, lo amarró y mantuvo en cautividad allí; al tiempo que atendía cuidadosamente [las defensa de] la ciudad y reparaba lo que amenazaba ruina en su muralla. Examinó la situación de los améles y colmó de presentes al ejército.

Era inteligente y justo, concedía un importante lugar a las fetuas y se preocupaba por el saber. Así pues, cuando subió al poder se mostró justo e hizo el bien.

Crónica anónima de los reyes de taifas, trad. Felipe Maíllo Salgado, pp. 46-47

Conflicto con Ibn Ammar de Murcia

A comienzos de su reinado recibió una oferta de alianza por parte del literato Ibn Ammar, que había sido visir del rey de Sevilla Muhammad ben Abbad al-Mu’tamid y, habiéndole traicionado, se apoderó de Murcia y se declaró independiente.

Abu Bakr rechazó su oferta, lo que desató la ira de Ibn Ammar, que injurió mediante su obra literaria la dinastía de Abu Bakr y exhortó a los valencianos para que se rebelasen contra su señor, al tiempo que mantenía una intensa actividad literaria destinada a menoscabar al rey sevillano.

Abu Bakr consiguió, mediante un buen pago, que un judío se hiciese con los originales de la obra de Ibn Ammar y, en cuanto los tuvo en su poder, los envió a al-Mu’tamid, quien al conocerlos ordenó la muerte de Ibn Ammar.

La taifa de Valencia se hace vasalla de la taifa de Zaragoza (1076)

En 1076 Abu Bakr debió hacer frente al poderoso al-Muqtadir de Zaragoza que, después de haber conquistado Denia, deseaba expandirse por la taifa valenciana.

El principal escollo para el monarca hudí era que Alfonso VI de Castilla consideraba Valencia como zona de su influencia, así que al-Muqtadir le ofreció una gran cantidad de dinero a cambio de que le permitiese apoderarse de Valencia.

Aceptado el trato por el monarca castellano, al-Muqtadir marchó con su ejército para la toma de la ciudad. En una inteligente maniobra, Abu Bakr le recibió personalmente y reconoció su soberanía, evitando la toma militar de la ciudad.

Desde entonces las relaciones entre Zaragoza y Valencia fueron excelentes y se concretaron más adelante con el matrimonio de Ahmed, heredero del trono de Zaragoza, con la hija de Abu Bakr, que se consumó en la noche del 27 de ramadán del 477H (26 al 27 de enero de 1085).

Enfrentamientos contra El Cid

Hacia 1081 Abu Bakr recibió a los delegados de las villas de Ateca, Terrer, Calatayud, Daroca y Molina de Aragón, que solicitaron protección del monarca amirí contra el Cid, que había conquistado Alcocer y se hallaba acampado en la ciudad con sus tropas.

Abu Bakr envió un ejército de tres mil hombres para socorrer a los musulmanes que le habían pedido ayuda. Ante la superioridad del ejército valenciano el Cid vendió Alcocer a los musulmanes de Ateca.

La batalla, que tuvo lugar en Alcocer, ha sido considerada como una parte de la invención juglaresca de la leyenda cidiana por parte de reputados historiadores como Menéndez Pidal, aunque Ambrosio Huici Miranda ofrece los suficientes detalles para probar que la batalla realmente tuvo lugar y encuadra el hecho dentro de la alianza de las taifas zaragozana y valenciana.

Muerte y sucesión de Abu Bakr

Abu Bakr murió en Valencia el viernes 9 de safar del 478H (6 de junio de 1085)

La taifa de Valencia pasó a manos de su hijo Utman ben Abu Bakr, que sólo pudo reinar durante nueve meses antes de que el rey de Toledo, al-Qadir conquistase la ciudad, poniendo fin a la dinastía amirí de Valencia.

Bibliografía